(La Voz de Galicia).- La fuga a Portugal de la mayor inversión acuícola de Pescanova (140 millones de euros en una planta que producirá 7.000 toneladas de rodaballo anuales) comienza a arrastrar las primeras secuelas en Galicia, donde la Xunta sigue demorando la aprobación de su plan sectorial de acuicultura. Hasta 30 fábricas conserveras, acuícolas y mejilloneras instaladas en la franja de dominio público marítimo terrestre ven amenazada su continuidad por la decisión del Ministerio de Medio Ambiente de no renovarles sus concesiones y obligarlas a trasladar sus industrias. La primera víctima ya tiene nombre y apellidos. Y también consecuencias.

 

La gigante de procedencia luxemburguesa Stolt Sea Farm, con sede social y seis plantas abiertas en Galicia que facturan más de 40 millones de euros y generan 200 empleos directos, tiene caducada desde agosto la concesión de su complejo acuícola de Muxía, cuya renovación había sido solicitada en febrero. La empresa considera «inviable» el retranqueo que propone Medio Ambiente para las instalaciones, donde se concentra el mayor I+D gallego del sector, y advierte que tendrá que «cerrar la piscifactoría» si no solventa el problema. En la zona, Stolt tenía prevista una inversión de 100 millones de euros en la que iba a ser su mayor planta mundial de acuicultura, con una producción superior a las 2.500 toneladas anuales. Pero se ha cansado de esperar. La firma está buscando terrenos al sur de Agadir, en Marruecos, para dar salida a este proyecto, que lleva ya tres años aguardando al plan sectorial de acuicultura de la Xunta.

Portavoces de Stolt Sea Farm informaron ayer de que «tratarán de negociar con las autoridades gallegas y españolas hasta el último momento». Pero también reconocieron que no pueden detener por más tiempo su desarrollo industrial.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas (Anfaco) se solidarizó con la situación de esta sociedad y afirmó ayer que la actitud del Ministerio de Medio Ambiente podría abocar a la desaparición a otras firmas de los sectores conservero y mejillonero.

Una planta estratégica

Para Stolt Sea Farm, la planta de Muxía es «estratégica», porque además de la producción de 300 toneladas anuales de rodaballo, las instalaciones incluyen la mayor cría de alevines de la firma en el mundo: cerca de 2,5 millones de ejemplares. Desde el complejo de la Costa da Morte abastecen de alevines a todas las granjas de Stolt en los países en los que tiene inversiones y a varias piscifactorías de otras firmas en España y Europa.

Isidro de la Cal o la reciente planta ampliada de Pescanova en Xove están igualmente amenazadas por la caducidad de sus concesiones en la costa. Pero las «víctimas» gallegas de esta decisión del Gobierno corren por todo el litoral español. En Cantabria, Tinamenor tiene ya fuera de la ley una planta con más de 30 años de historia. Y en Gerona, la mejillonera gallega Servimar está amenazada de cierre por la misma exigencia de traslado, en este caso a la localidad de Rosas.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es