(La Gaceta).- La mejora del tamaño de los pejerreyes que se capturan en el dique El Cadillal no es un hecho casual. Es el resultado de más de cuatro años de trabajo de captura de ovas y de resiembra que, silenciosamente, realiza el personal de Piscicultura de la Provincia, dependiente de la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos. En esa tarea colaboran clubes privados y, principalmente, la Policía Lacustre.

 

En los laboratorios de La Angostura y de El Cadillal se realiza el proceso de incubación. Carlos Riviere, técnico de la repartición, explicó que el proceso que abarca la recolección de ovas hasta el momento de la siembra de los alevinos dura entre siete y ocho días. Hasta el momento se sembraron alrededor de 2,5 millones de alevinos en los distintos pesqueros de la provincia. Ellos son los diques Escaba (800.000 alevinos), El Cadillal (500.000), La Angostura (400.000), Rumi Punco y Los Pizarro (400.000), y diversas represas privadas (más de 250.000). En el lago del parque 9 de Julio se sembraron 600 juveniles.

Sobre la mejora del tamaño de las “flecha de plata” en El Cadillal, Riviere explicó que hace más de cuatro años la población ictícola era mínima; y entonces, se proyectó recuperarla. Se inició una labor conjunta con técnicos de Jujuy, que incluyó intercambio de alevinos (de La Ciénaga y de Las Maderas) para reforzar la variabilidad genética.

Pero el desafío apenas comenzaba. “De acuerdo con las disponibilidades y las mejores circunstancias, se aumentó la frecuencia y la cantidad de siembra. Así, llegamos a coordinar con la Policía Lacustre las acciones, que iban duplicándose cada año, especialmente al momento del desove”, indicó Riviere.

La fluctuación del nivel de las aguas (por toma para riego, consumo y por falta de lluvias) incide en gran medida en el proceso natural de reproducción, ya que ocurre generalmente en época de desove.

Esa fluctación deja al descubierto a los racimos de ovas que se adhieren a las plantas sumergidas en las orillas -en semipenumbra-, lo que interrumpe la incubación natural. Por eso es necesaria la reproducción artificial para mantener la cantidad y calidad de la especie.

Respecto de las truchas, Riviere adelantó que hay 100.000 ejemplares en proceso de crecimiento, y que no se realizan aún las siembras en los ríos porque estamos en época de tormentas.

Fuente: http://www.lagaceta.com.ar