Un estudio ha demostrado que las langostas (bogavante) crecería más rápido y se oscurece si se le traslada de la profundidad a aguas más someras.

 

En los últimos dos años el Tasmanian Aquaculture and Fisheries Institute (TAFI) ha reubicado 20 000 langostas de pequeño tamaño y pálidas capturadas en aguas profundas cerca de la isla Maatsuyker, ha varios lugares a lo largo de la costa este.

Bridget Green, investigador de TAFI, dijo que la langostas reubicadas no solo sobrevivieron, sino que tuvieron un mayor tamaño y cambiaron a un color más comercial, incrementando su atractivo en los lucrativos mercados asiáticos.

“Establecimos que después de 12 meses del traslado de las langostas, cambiaron de un color pálido a un valioso color rojo” expresó Green.

Los pescadores recreacionales y comerciales vienen ayudando en el proyecto de investigación.

Fuente: ABC