Por Elizabeth Vargas
(Ensenada).- Alrededor de 250 toneladas de camarón son las que se cosecharon en las 22 granjas camaroneras del Estado de Baja California logrando además de rendimientos importantes una sanidad óptima para el consumo humano.

 

De acuerdo a información del Comité Estatal de Sanidad Acuícola e Inocuidad de Baja California, la cosecha de camarones de acuacultura se consolida y ha cumplido con los estándares de sanidad.

Apenas hace unas semanas concluyó en la entidad el ciclo de cultivo de camarón blanco (L. vannamei), en donde operaron 22 granjas.

De estas 2 se encuentran en San Felipe y utilizan agua de mar, 18 se localizan en Mexicali donde lo cultivan con agua dulce, de baja salinidad y las dos restantes se ubican en San quintín donde se utiliza agua de pozo para el cultivo.

A lo largo de este año en las cosechas las tallas alcanzadas fueron 51/60, 41/50 y 36/40 principalmente con precios a menudeo que van desde los $65.00 pesos hasta los $100.00 pesos.

De acuerdo a los datos de la misma oficina la producción total de la entidad fue de 250 toneladas de camarón, las cuales fueron analizadas bacteriológicamente de acuerdo a la normatividad vigente (NOM-029-SSA1-1993) en el Instituto Nacional de Pesca (INP) a través del Centro Regional reinvestigación Pesquera (CRIP).

Se trata con ello de asegurar la inocuidad del producto terminado y dar seguridad a los consumidores finales.
En el proceso, todas las granjas cumplieron satisfactoriamente con los monitoreos que realizo el Comité Estatal de Sanidad Acuícola e Inocuidad de Baja California.

Dentro de los logros obtenidos por dicho Comité, por primera ocasión se logró analizar el 100% de los lotes de postlarvas de camarón introducidas al estado con fines de acuacultura para la detección del virus de la mancha blanca (White Spot Syndrome Virus).

Esta es una enfermedad de alto impacto en la acuacultura que ha causado pérdidas millonarias en otros estrados del país y en otras naciones del mundo que producen este crustáceo.

En este plazo se realizaron análisis bacteriológicos de agua y de producto de cada una de las granjas y de diversos puntos del río Colorado que surte de agua a las unidades de producción del valle de Mexicali.

Este monitoreo es para detectar rastros de contaminación, control de residuos tóxicos y análisis en fresco de los organismos durante el ciclo de cultivo.

Fuente: http://www.ensenada.net