Un nuevo informe sostiene que la migración de los peces ayuda a prevenir la transmisión de parásitos (como el piojo de mar en el salmón rosado), según un estudio publicado por los investigadores de Alberta y British Columbia en la revista Proceedings of the Royal Society B.

 

Los peces de crianza pueden infectar a los juveniles de salmón rosado silvestre cuando son más susceptibles a los impactos de los piojos de mar, causando altas tasas de mortalidad entre los salmones jóvenes.

“Algo más de 1.5 de piojos por juvenil de salmón rosado es el promedio en donde hay una población con un nivel de impacto” dijo Dave Rolston, co-autor de la investigación.

Rolston dijo que los salmones juveniles comúnmente tienen un periodo de gracia de uno a tres meses antes de que el salmón adulto retorne para desovar, trayendo a los piojos de mar con ellos. Pero si el salmón juvenil entra en contacto con las jaulas de acuicultura, ellos pueden ser expuestos a los piojos de mar de los peces adultos de crianza, en el periodo en que ellos son más vulnerables.

“Existe una alta sensibilidad de las poblaciones del salmón a la exposición de parásitos en los primeros estadios de vida lo que nos permite establecer políticas de conservación sobre la difusión de la acuicultura del salmón en el estuario de Skeena, que tiene una de las poblaciones de salmón más grande en Canadá” concluyeron los investigadores.

Sticklebacks y otros peces pueden hospedar a los piojos de mar, de acuerdo a lo que resaltó Clare Backman, director de servicios comunitarios para la empresa de acuicultura Marine Harvest Canada ubicada en el río Campbell.

“Existen otros huéspedes en el ambiente además de nuestras granjas de peces. Controlamos los piojos de mar de nuestra granja de peces, para asegurarnos de que no proveemos de mas piojos de mar de los que tiene el ambiente” dijo Backman.

Fuente: Times Colonist