(La Voz de Galicia).- Firmas conserveras y de los sectores acuícola y mejillonero han solicitado la intervención de la Confederación Galega de Empresarios en el conflicto abierto con el Ministerio de Medio Ambiente, por la decisión de trasladar todas las industrias ubicadas en la línea de dominio público marítimo terrestre.

 

La patronal estima que cerca de un centenar de naves industriales se verán afectadas por esta medida y admite que en algunos casos los retranqueos son inviables para las compañías.

El presidente de la CEG, Antonio Fontenla, se ha comprometido a intervenir. En los próximos días, sectores afectados, con el apoyo de la patronal gallega, solicitarán la intervención del presidente de la Xunta y de las consellerías de Economía e Industria. La intención es que el Ejecutivo autonómico negocie con el Gobierno central una excepcionalidad para las industrias conserveras y acuícolas.

Fontenla considera «clave» que Xunta y Medio Ambiente definan «un marco estable y común para todos los casos», antes de iniciar las prometidas negociaciones individuales. Reclama que estas se establezcan «al más alto nivel» y le exigen a Pérez Touriño que «se moje» en este problema.

Fuentes de la Dirección General de Costas ya han afirmado que la decisión de despejar la línea de dominio público costero (que oscila entre los 20 y los 100 metros dependiendo de las zonas) es «irrenunciable y afectará a todo el litoral español».

El Gobierno central ha prometido renovar provisionalmente las concesiones que vayan venciendo en tanto no se definan las condiciones de los traslados. La Consellería de Pesca es la encargada de negociar individualmente con los afectados. Solo entre este año y el 2008, el problema implicará a una treintena de industrias.

La primera afectada fue la multinacional Stolt Sea Farm, a la que por ahora no se le ha renovado su concesión en Muxía, vencida el pasado agosto. Stolt, cuyo grupo matriz tiene sede en Luxemburgo, tiente previsto invertir cerca de 100 millones de euros en la ampliación de esta piscifactoría, que iba a convertirse en su mayor granja acuícola del mundo. Sus responsables ya han advertido que peligra no solo la ampliación peligra sino también la continuidad de la planta actual, en caso de que se deba acometer el retranqueo propuesto.

La misma opinión es compartida por la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas, Anfaco, cuyos dirigentes ya expresaron que el traslado de algunas industrias transformadoras es «inviable». Al sector conservero, la medida le llega en un momento clave de sus estrategia de futuro, con una lucha abierta en Bruselas por el control de las latas de atún producidas en Asia, que se venden a precios dos y tres veces menores que las envasadas en Galicia, y con una amenaza real del traslado de una parte de la producción gallega a los países del sudeste asiático, donde la mano de obra es hasta 14 veces más barata.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es