Las conchas de camarón tienen el potencial para ser aprovechados como fuente de antioxidantes según los investigadores científicos de la UNSW, quienes vienen desarrollando unas técnicas para extraer estas sustancias que se encuentra en uno de los alimentos de origen acuático favorito de los australianos.

 

El antioxidante es llamado astaxantina. Este es el pigmento que da a los camarones cocidos su color rojo característico, este antioxidante esta presente en las conchas y la cabeza del camarón. Los antioxidantes juega un papel importante en proteger a las células del cuerpo humano de daño, la astaxantina es reconocida por se 10 veces mas fuertes que los carotenos, el antioxidante comúnmente hallado en muchas frutas y vegetales.

El estudiante PhD Renuka Renuka Karuppuswamy de UNSW Food Science and Technology viene desarrollando una técnica para extraer la astaxantina de las cabezas y conchas de camarón; esta técnica es eficiente para hacer la extracción a escala comercial viable.

En la actualidad, la mayor parte de astaxantina es obtenida naturalmente de algunas algas o sintéticamente mediante procesos químicos. Esta es usada como un suplemento para los humanos, y también en las industrias del salmón y producción de huevos como un antioxidante y un agente colorante natural. El costos de este antioxidante es de alrededor de $200 por gramo.

La técnica de Karuppuswamy incrementa la posibilidad de accede a una nueva fuente de astaxantina, y también permite aprovechar las miles de toneladas de desechos (cabezas y conchas) de camarón generadas por las plantas de procesamiento en todo el mundo.

El proyecto de Karuppuswamy se concentra en el uso del dióxido de carbono (CO2), en condiciones de alta presión y temperatura, para separar la astaxantina de los solventes usados en su extracción de los desechos de camarón.

Los métodos existentes de extracción de pigmentos del camarón dependen de la evaporación de solventes para obtener el pigmento. La técnica de Karuppuswamy trabaja a temperaturas bajas, recuperando más astaxantina (8 mg por kilogramo de concha) y genera menos pérdidas durante el proceso de degradación.

El trabajo tiene impresionantes credenciales verdes: solo los solventes y gases empleados en el proceso son totalmente reciclados, las conchas empleadas también pueden ser usadas como agentes filtrantes de agua o para crear cobertores naturales de alimento en vez de las ceras derivadas de la petroquímica.

Fuente: Science Alert