El Departamento de Agricultura de USA entregó $ 371 400 a MSU’s College of Veterinary Medicine para estudiar la septicemia intestinal (ESC). Los investigadores creen que una modificación en la vacuna podría reducir dramáticamente las pérdidas económicas a los productores de catfish.

 

El Director del Proyecto, Attila Karsi, dijo que la septicemia intestinal es una enfermedad bacteriana que cuesta a la industria del catfish entre $50 a 60 millones cada año. La enfermedad, fue identificada por primera vez en 1976, viene impactando la producción de catfish en Mississippi cada año. La industria estatal del catfish fue valorizada en $273 millones en el año 2006.

“Es una prioridad urgente encontrar vacunas seguras y efectivas para proteger a la más importante industria acuícola de la nación” dijo Karsi.

El Dr. Marr Lawrence, profesor asociado en el CVM’s Department of Basic Sciences, dijo que el objetivo es ayudar a los productores a mejorar la rentabilidad del catfish. “Estamos convencidos de que el desarrollo de una vacuna efectiva es la vía más rápida para resolver el problema de enfermedad en la industria de catfish” informó Lawrence.

Charlie Hogue, especialista en catfish en el MSU’s Extension Service, dijo que ESC y columnaris son los diagnósticos más comunes que se hacen en los laboratorios de acuicultura de Mississippi. El ESC se presenta en primavera y otoño, cuando las temperaturas del agua están entre 22 y 28 oC.

“Aunque el ESC puede encontrarse en los estanques de producción de peces, este principalmente impacta a los estanques de alevinos en donde los peces son mantenidos en grandes concentraciones. Una vez que la enfermedad se presenta, esta se puede diseminar rápidamente” manifestó Hogue.

Los productores tienen dos opciones, además de la vacuna existente para el ESC. Hogue dijo que ellos pueden esperar hasta que los síntomas de ESC aparezcan y proveer alimentos medicados, o ellos pueden detener la entrega de alimentos cuando registran los síntomas. Mediante la suspensión de los alimentos, los peces no asimilan las bacterias presentes en el agua.

Karsi informó que el proyecto de tres años incluye la genómica funcional para determinar los genes virulentos del patógeno bacterial que causa la enfermedad. Los investigadores modificaran genéticamente la bacteria y evaluaran el potencial para ser usado como vacuna de la cepa modificada. Una de las prometedoras vacunas viva viene siendo desarrollada, los investigadores evaluarán el método más efectivo.

“Queremos descubrir los principales genes y sus factores asociados que regulen la virulencia de la bacteria, y luego produzcan vacunas para detener la función de aquellos genes” dijo Karsi.

El proyecto tiene un aspecto educacional adicional. Los investigadores desarrollaran un taller para los miembros y estudiantes de la facultad.

“Los estudiantes de biología computacional aprenderán el uso de la tecnología microarray en el análisis de expresión genética y darán la oportunidad de incluir en sus proyectos” destacó Karsi.

“Mediante la revelación de los secretos del genoma bacterial, seremos capaces de entender la patogénesis y luego desarrollar vacunas vivas modificadas para prevenir las pérdidas económicas a la industria del catfish, mientras que se educa a los futuros científicos en investigación” dijo Karsi.

Fuente: MSU Ag