ALICANTE (Información).- L a empresa alicantina Bio Fuel Systems comenzará la producción industrial de biopetróleo a partir de algas en el primer semestre de 2008 en una planta que estará ubicada en una parcela de una hectárea en el término de Mutxamel, según avanzó ayer el presidente de la firma, Bernard Stroïazzo-Mougin.

 

En este proyecto participan investigadores de la Universidad de Alicante, donde ayer se puso en funcionamiento el primer captador de CO2 basado en el cultivo de microalgas marinas, un prototipo de investigación que absorbe el dióxido de carbono de la atmósfera y lo convierte en una biomasa de la que se obtiene biocombustible. Esta incubadora, que acelera la división de las algas, tiene un tamaño tres veces inferior al sistema industrial, y estará permanentemente instalada en el campus.

El profesor de la Universidad de Alicante Cristian Gomis, director científico del proyecto, explicó in situ las características técnicas del prototipo y las cualidades de un sistema pionero en el mundo que contribuye a evitar el efecto invernadero y con ello el cambio climático, pero sobre todo «rentable» porque además de biopetróleo la biomasa que se extrae puede transformarse también «en energía eléctrica, en celulosa, en compuestos para alimentación, productos de farmacia y cosmética».

Sobre el proceso, el director científico de este proyecto bautizado «Airemar» explicó que las algas se introducen en unos depósitos en agua marina con paredes transparentes para que entre la luz, donde se inyecta dióxido de carbono del que se alimentan. «Es como si cogiéramos todo el CO2 que sale de una chimenea, se lo comieran las algas, al ser su principal fuente de alimentación y lo convirtieran en biomasa, que después se transformará en biopetróleo». Gomis precisó que «se seleccionan especies de microalgas con una tasa de reproducción muy alta, un tamaño muy pequeño - menos de diez micras de diámetro - y con compuestos energéticos - ácidos grados - que acumulan más del 30% del peso total del alga».

También destacó que es un sistema «relativamente económico comparado con una plataforma petrolífera

El prototipo ya está hecho y la versión industrial disponible, gracias a la investigación realizada en la planta piloto que la empresa tiene en El Campello, donde se capturan al año entre 8.000 y 9.000 kilos de dióxido de carbono. «Parece poco pero con un solo metro cuadrado se podría inmovilizar el CO2 que un coche tira en un viaje de Alicante a Valencia en un día».

La instalación de El Campello se completa con otra en San Vicente del Raspeig aunque la planta de producción estará ubicada en el término de Mutxamel.

Según el presidente de Bio Fuel Systems, Stroïazzo-Mougin, empresas de Europa, EE UU y Lejano Oriente, entre ellas General Electric, se han interesado por el proyecto, que genera una nueva fuente de energía, similar al petróleo, con sus ventajas pero sin sus inconvenientes porque «reduce las emisiones de CO2 y dióxido de azufre a la atmósfera».

Fuente: http://www.diarioinformacion.com