(Diario de Madryn).- Las Secretarías de Salud y de Pesca del Chubut recomendaron este viernes a la población en general acerca de no recolectar mariscos por mano propia en las zonas costeras, debido a que en diferentes áreas de las costas chubutenses rige la veda para la captura de moluscos por la presencia de un alto nivel de toxinas paralizantes, fenómeno natural comúnmente conocido como marea roja.

 

La veda fue decidida oportunamente por la Secretaría de Pesca del Chubut a través de las Resoluciones Nº 262/07, 272/07, 273/07, 282/07 y 309/07, y rige en algunas de las zonas costeras de la provincia como Golfo San José, Golfo Nuevo (jurisdicción Chubut), Golfo San Matías – Paraje Puerto Lobos y zona Centro del Golfo San Jorge.

Las autoridades de la Secretaría de Salud y de la Secretaría de Pesca recomendaron además no consumir mariscos de procedencia dudosa, y hacerlo solamente en locales comerciales habilitados.

Es importante destacar que los establecimientos que comercializan mariscos (pescaderías, casas de comidas y hoteles, entre otros) tienen que exigirle a las empresas proveedoras la factura y la copia del certificado sanitario emitido por el Departamento Provincial de Bromatología, el cual acredita la aptitud para el consumo humano de las diferentes partidas que se entregan en cumplimiento de las normativas alimentarias vigentes.

Las mareas rojas son proliferaciones de algas unicelulares microscópicas, a veces producen un cambio en la coloración de la superficie del mar que puede tomar distintos matices (amarillo, naranja, rojo, pardo, etc.) de acuerdo con los pigmentos que contienen.

Entre los diversos organismos responsables de mareas rojas, los más comunes son los dinoflagelados capaces de sintetizar potentes biotoxinas. Los dinoflagelados forman parte del alimento de moluscos bivalvos (cholga, vieira, mejillón, almeja, etc.) y gasterópodos (caracoles), organismos que concentran las toxinas y sin embargo no sufren ningún tipo de alteración -color, olor, sabor- de manera que, a simple vista, no es posible detectar su toxicidad. Estas toxinas son transmitidas por la ingestión de moluscos y su efecto puede ser mortal.

La presencia de áreas coloreadas en la superficie del mar, no necesariamente implica presencia de toxinas. Frecuentemente la aparición de microalgas tóxicas no es seguida de un cambio en la coloración del mar.

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