En estanques de concreto ubicados en el campus WSU’s Pullman, se vienen criando miles de juveniles de trucha arco iris. Las truchas serán mantenidas aquí hasta que alcancen cuatro pulgadas, luego serán transferidos a otro lugar.

 

Los peces son usados como material de investigación genética, el mismo que viene siendo liderado por Gary Thorgaard, profesor y director de School of Biological Sciences Center for Reproductive Biology.

La investigación de Thorgaard incluye la identificación de las partes del genoma de trucha arco iris que codifica rasgos específicos en la trucha. “Queremos conocer las diferencias naturales de una población a otra” dijo Thorgaard.

Por su parte, Kyle Martin, un estudiante de zoología quien trabaja con Thorgaard, trabaja para identificas ciertos genes, concentrándose en aquellos que controlan la respuesta de estrés del pez.

Según Martin: “El estrés genera un bajo crecimiento y desarrollo en el pez, pero si este es un pez silvestre lo convierte en más vulnerable a los depredadores y enfermedades”. “Lo que aprenderemos se podrá aplicar a la acuicultura para incrementar la eficiencia de los peces provenientes de hatcheries y que no representen riesgo para los peces silvestres”.

Como la mayoría de investigaciones que envuelven a animales vivos, existen personas en desacuerdo con las prácticas de Thorgaard. Por esta razón, la ubicación de los tanques de peces permanece en secreto, informó Thorgaard. El laboratorio esta construido para investigar la clonación de truchas.

“Podemos usar la información de esta investigación para mejorar la crianza de peces y ayudar a conservar las poblaciones nativas de peces. Aprenderemos de la resistencia a las enfermedades, respuesta al estrés y tasas de crecimiento que podrían ser aplicados a otros peces, particularmente a especies del salmón del Pacifico” dijo Thorgaard.

El primer paso de la investigación es obtener el esperma y los huevos de los peces. Antes de la fertilización los huevos son tratados con radiación, con la finalidad de matar los cromosomas provenientes de la hembra.

Los huevos luego son fertilizados por el esperma y están sujetos a un shock de temperatura para interrumpir la mitosis, previniendo que la célula se divida. Esto no previene al núcleo celular de la división y cuando esto paso, la célula esta a la izquierda con un segundo grupo de cromosomas que son un duplicado del grupo inicial.

De esta forma, las líneas de machos y hembras de clones son creadas para cada uno de las nueves diferentes poblaciones de trucha arco iris. Estas poblaciones representan las truchas desde Alaska hasta México.

Los clones de las diferentes líneas son estudiados e entrecruzados para determinar como los rasgos son expresados en cada línea y como estos rasgos pueden ser manipulados. En este proceso los investigadores también ensayan la localización de un punto en el genoma en donde la información es codificada para diferentes características.

Fuente: Daily Evergreen