GUAYAQUIL (El Comercio).- A más de una hora de Guayaquil se encuentra el proyecto piscícola El Chame. Son 10 hectáreas de piscinas de agua dulce que se utilizan en  la experimentación y cultivo de la langosta australiana o ‘red claw’.

 

Este crustáceo  pertenece a la especie Chedrax cuadricorinatus y su carne se comercializa en Estados Unidos y Europa.

Fabrizio Marcillo, gerente técnico del proyecto, explica que a principios de año la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol) firmó un convenio con una empresa privada: Phillips Sea Food.  La Espol pone su infraestructura y desarrolla mecanismos de cultivo más baratos. Y la empresa podrá vender la carne en su cadena de restaurantes.

La siembra de langostas empezó hace dos meses. Se introdujeron reproductores traídos desde varias represas de la Costa. Según Marcillo, se utiliza un sistema continuo de reproducción. Es decir, al momento de las capturas, no se  vacía por completo las piscinas, sino que se pesca solo a los animales más grandes. Esto  ahorra costos y mejora la productividad.

En varios estanques ya empezó el proceso de reproducción. Las hembras tienen cientos de huevecillos prendidos en su panza, explican los técnicos de la Espol. La cola les sirve como protección mientras se desovan.

Jhonny Sánchez, técnico del proyecto, señala que se utilizan tres tipos de sistemas para la protección de las larvas y adultos.

En cada piscina se colocan estacas envueltas en lechuguines, que sirven para que las larvas y juveniles se oculten y se alimenten.

Otro de los sistemas es  la instalación de mallas rojas en el agua. Ahí se coloca la paja de arroz que se utiliza como un complemento de la alimentación con balanceado.  

Las botellas plásticas vacías sirven como refugio para los adultos.  Estos envases son utilizados por las hembras para desovar. Y también permiten que las parejas se reproduzcan. Con este dispositivo, dice Sánchez, se evita que los animales hagan hoyos  en la tierra.

Marcillo informa que se espera producir entre cuatro y cinco animales por metro cuadrado.  Y el costo de producción no será mayor  a USD 1 por libra.

Según un estudio del 2005 de  la Corporación de  Promoción de Exportaciones e Inversiones, hay 300 hectáreas en manos de  siete personas. La capacidad de producción es de 1 000 toneladas.

Según el Banco Central, en el 2005 se vendieron 66 000  kilos, en USD 1 038 000. El principal  destino fue EE.UU. El año pasado se exportaron 132 000 kilos con ventas de  USD 1 599 360. EE.UU. compró el 48,8% y el resto fue a  Bélgica, Italia y Portugal.

Hasta septiembre del 2007, las ventas de langosta superaron los USD 775 000 (66 000 kilos). En estas exportaciones se incluyen la langosta fresca (entera y colas),  las larvas y juveniles.

La rehabilitación

Las piscinas fueron construidas en 1985 para la cría de tilapias, proyecto que concluyó en 1990.

Las instalaciones se alquilaron más de 15 años para  sembrar arroz. La falta de mantenimiento deterioró la infraestructura.

La rehabilitación se inició a principios  del año. La limpieza de las piscinas y reparación de las bombas y sistemas de drenaje fueron  hechas por Phillips Sea Food.

Fuente: http://www.elcomercio.com