(El Periódico de Aragón).- El Ministerio de Medio Ambiente ha concedido ayudas por un total de 1,25 millones de euros para tres nuevos estudios de prevención y control del mejillón cebra. Unas subvenciones que se suman a los dos proyectos aprobados el pasado mes por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), que suman otros 140.000 euros, sobre la aplicación de nuevas tecnologías acústicas en la evaluación de las poblaciones de mejillón cebra, así como la vulnerabilidad de las masas de aguas a este especie invasora.

 

Y es que la presencia en aguas del río Ebro de este molusco está generando un importante gasto económico. Puesto a que los estudios, jornadas y conferencias hay que sumar las campañas informativas de prevención, la adecuación de infraestructuras y la propia actuación en desinfección o tratamiento.

Tal y como publicó el BOE el pasado viernes, el Ministerio de Medio Ambiente ha aprobado tres subvenciones para luchar contra el mejillón cebra dentro de la acción estratégica para el uso y gestión de los recursos naturales y la conservación de los hábitats y ecosistemas.

El primer trabajo se centra en la gestión hidráulica y técnicas de detección remota aplicada al control de poblaciones de mejillón cebra en el embalse de Ribarroja y el tramo inferior del río Ebro, que llevará a cabo Endesa y tiene un importe concedido de 485.452 euros. El segundo es el estudio de los mecanismos de respuesta del mejillón cebra y náyades frente a impactos ambientales y bases científicas para su control, cuyo beneficiario es el Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales J.P. Vila con 312.533 euros.

Y el tercero investigará el desarrollo de modelos y técnicas para la prevención y control del mejillón cebra, del Institut de Recerca i Tecnología Agroalimentaries (IRTA), con 451.874 euros.

En España, se detectó por primera vez en 2001 en el curso bajo del Ebro, en Cataluña, lugar desde el que la plaga fue subiendo poco a poco aguas arriba del río hasta el embalse de Mequinenza. En la cuenca del Júcar fue localizado en 2005. Y un año más tarde, en la del Segura. Por lo que se teme que pronto alcanzará toda la península.

La invasión del mejillón cebra, aparte del daño ecológico que supone, ocasiona graves daños en todo tipo de infraestructuras hidráulicas que resultan seriamente deterioradas e incluso inutilizadas. Plantea serios problemas en instalaciones hidroeléctricas, tomas de agua, circuitos de refrigeración y tuberías, sobre todo por obturación.

Además, coloniza todo tipo de soporte duro sumergido y sus minúsculas larvas se adhieren con facilidad y pueden ser transportadas de manera involuntaria por medio de embarcaciones, artes de pesca o cualquier utensilio sumergido en aguas infestadas.

Lo peor es que, de momento, es imposible su erradicación sin el uso de productos tóxicos que perjudicarían al conjunto de las otras especies. Por lo que se insiste en la prevención como única herramienta.

Paralelamente, la Administración está poniendo en marcha actuaciones preventivas como instalar una planta de filtrado en la toma del embalse de cabecera del Ebro, del que salen los caudales del trasvase a la costa cántabra. Sirve como ensayo de las prevenciones ante futuras transferencias.

Fuente: http://www.elperiodicodearagon.com