Las autoridades brasileñas están preocupadas con la rápida expansión en el ecosistema del Pantanal del llamado mejillón dorado, una especie exógena procedente de Asia que puede causar graves daños ambientales y económicos.

 

En la última investigación en campo fue detectada la presencia del mejillón en dos nuevos locales estratégicos, informó hoy la estatal Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa) en su página en internet.

Las dos nuevas áreas afectadas son la bahía de Uberaba, conectada al río Paraguay, y el río Cuiabá en una región próxima a su desembocadura en el Paraguay, según la Embrapa, que tiene un Programa de Control del Mejillón Dorado en el que actúa junto a la Marina de Guerra de Brasil.

"En la bahía de Uberaba fue encontrada una población relevante y de mayor densidad, y en el río Cuiabá una población con densidad menor pero en comienzo de colonización", según Marcia Divina de Oliveira, investigadora de la Embrapa.

Los datos, según la investigadora, confirman que la presencia del mejillón dorado en el río Paraguay ya es permanente, debido a que la bahía de Uberaba es la mayor del Pantanal y ahora una reserva de larvas para la especie.

La presencia en el río Cuiabá evidencia que el molusco se está expandiendo a los principales afluentes del Paraguay.

El Pantanal, un humedal de gran valor en biodiversidad que se inundan gran parte del año en el centro-oeste de Brasil y próximo a la frontera con Paraguay y Bolivia, es la principal fuente de agua para los ríos que terminan desembocando en el Río de La Plata.

El molusco llegó hasta las regiones más altas del Paraná en los barcos de gran porte que navegan en la región, los únicos con cascos capaces de cargar las especies adultas.

"Es importante que las personas que trabajan en la navegación local, en el turismo, en la pesca, en el comercio y en el transporte de ganado se conciencien de la importancia de adoptar estrategias para contener su expansión", afirmó De Oliveira.
Según la especialista, por ser una especie exótica, el mejillón dorado amenaza la integridad del ecosistema acuático en la región, ya que ocupa espacio físico considerable y coloniza las conchas de las especies nativas.

Además de provocar pérdidas en la biodiversidad acuática, el molusco también causa cambios en la estructura de las comunidades acuáticas, desde las algas hasta los peces.

Con las pérdidas ambientales también causa pérdidas económicas, ya que eleva los costos de mantenimiento de equipos de los barcos y de los tanques utilizados para la piscicultura.

Según los investigadores, los mejillones llegaron a Suramérica en el agua de lastro de los navíos procedentes de Asia, especialmente los que navegan en los ríos de China.

"Hasta el Pantanal llegaron incrustados en los cascos de los barcos que navegan por la hidrovía Paraguay-Paraná en la cuenca de El Plata", afirmó De Oliveira.

Fuente: http://spanish.china.org.cn