Trocar el extractivismo desenfrenado por una actividad rentable y ecológicamente correcta. Fue así que la comunidad del litoral de Flecheiras y Guajiru, en el litoral norte de Ceará, descubrió el cultivo sustentable de algas gracilarias a través del Proyecto SOS Algas.

 

El proyecto es desarrollado hace siete años en cooperación con la Asociación de Productores de Algas de Flecheiras y Guajirú (APAFG), Instituto de Desarrollo Sustentable y Energías Renovables (IDER) e Instituto Terramar.

Recientemente, fue uno de los finalistas del World Challenge 2007, premio concedido a proyectos que se destacan como referencia en la producción de riquezas para comunidades de manera sustentable, con destaque en el aspecto ambiental.
Según Jörgdieter Anhalt, director del IDER, el trabajo con algas marinas, a pesar de no ser nuevo en la comunidad, traía una serie de problemas. "Hace décadas las mujeres de la región buscaban las algas en la playa en el banco natural y las revendían. El trabajo de deshidratación se realizaba en la propia arena de la playa y la práctica era predatoria, pues, al retirarse algas del banco natural, toda la cadena alimenticia marina quedaba perjudicada".

En 2006, el IDER instaló con el apoyo de la comunidad el Centro de Procesamiento de Algas en la playa de Flecheiras. En el lugar, la APAFG hace todo el procesamiento de las algas marinas en forma más organizada. Ellos cuentan con un secador solar, un sistema de energía solar fotovoltaica para la iluminación y bombeo de agua dulce, una mesa de limpieza de algas marinas, espacio para guardar la producción, mesas de presecado que es una estructura de carpa de playa con cocina y espacio para mesas.

De acuerdo con Anhalt, antes de la llegada del proyecto, las algas eran de baja calidad y vendidas a un precio muy bajo. "Las algas eran vendidas impregnadas de salinidad, a veces quemadas por el sol y con varias especies juntas. El kilo era vendido por R$ 0,50". El uso de energía solar permitió la limpieza de las algas con agua dulce sin perjudicar el ambiente. "La limpieza de las algas aumentó la calidad. Además, la trastada que antes podía durar días, se realiza en el secador solar en sólo algunas horas", destaca.

Con el cultivo marino, la comunidad ahora trabaja específicamente con la especie Gracilarea birdae, que tiene mejor desempeño económico y puede ser cultivada respetando la biodiversidad local. Actualmente, el precio del kilo de algas llega a superar los R$ 5. Además, la comunidad aprovecha el material para hacer artesanías o productos como cosméticos y alimentos, lo que incrementa todavía más la economía local. Las algas tienen en su composición un gel llamado agar, indispensable en la fabricación de medicamentos, champús, jabones, jaleas, pastillas y otros productos.

Una de las pruebas del éxito del proyecto es el Festival de Algas, realizado por el Sebrae (Servicio de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas) desde 2004. El objetivo del evento es divulgar la producción sustentable de algas marinas y la gran diversidad de productos que pueden ser realizados a partir de la algicultura. Otro factor de reconocimiento para el SOS Algas fue haber quedado entre los doce finalistas del World Challenge 2007, promovido por la Shell, el canal británico BBC y la revista Newsweek. El resultado fue divulgado el último día 4, pero desgraciadamente no triunfó. A pesar de ello, Anhalt cree que haber sido elegido entre tantas iniciativas ya es una gran victoria. "Eran cientos de proyectos del mundo entero, y quedamos entre los doce finalistas. De todos modos, el nivel de divulgación que conseguimos valió la pena. Con un documental difundido por la BBC, recibimos cartas hasta de Filipinas. Personas de diversos países votaron el proyecto opinando que ésta es, de hecho, una actividad que transforma en realidad el desarrollo sustentable".

Ahora, la expectativa del director de la IDER es que instituciones transformen este reconocimiento en apoyo efectivo para perfeccionar todavía más esta iniciativa. La APAFG espera, en el futuro, aumentar el Centro de Procesamiento de Algas para involucrar a más familias y replicar el proyecto en otras comunidades para la formación de una cadena productiva. Con esto, la comunidad y las entidades involucradas esperan fortalecer y alcanzar reconocimiento para el potencial de producción de algas, sobre todo con la valorización de su papel socioambiental.

Si usted desea conocer mejor el proyecto, entre en: http://sosalgas.blogspot.com

Fuente: http://www.adital.com.br