Los investigadores de Fiskeriforskning están trabajando para rastrear la historia del pez desde el mostrado de venta de alimentos de origen acuático hasta el bote.

 

Según los investigadores de Fiskeriforskning, ellos quieren obtener información acerca de los productos que se comercializan, o al menos conocer como fueron procesados.

Para alcanzar esto, la información del producto debe compartirse entre todas las empresas, desde la captura, pasando por el procesador, hasta el comerciante minorista. Esta información debe estar disponible para toda la cadena productiva, incluida los consumidores.

“Queremos trabajar sobre la trazabilidad de los filetes de pescado fresco en Coop” dijo Kine Mari Karlsen, uno de los tres científicos que investigan en Fiskeriforskning.

En proyecto incluye a Molde empresa de Vikomar, los cuales compran los peces de la flota pesquera, la empresa de procesamiento Naustvik en Oslo y el supermercado Coop Mega en Baerum.

El objetivo inicial es ser capaza de rastrear los filetes de pescado producidos de especies de carne blanca como el bacalao, saithe y abadejo, que se comercializan en los mostradores de alimentos de origen acuático.

Para lograr la trazabilidad, el sistema introduce un número único para cada producto. Las empresas deben registrar si los productos están divididos o combinados.

Cuando la trazabilidad es introducida en las empresas, se continúa con el ingreso de la información que constituye la historia, como por el ejemplo la fecha de captura y la temperatura durante el procesamiento y transporte.

El proyecto en colaboración con SINTEF Fisheries and Aquaculture, fue encargado por la Norwegian Seafood Association.

Fuente: Fish Farmer