(El Faro de Vigo).- La producción intensiva de camarón gallego en cautividad será posible, por primera vez, gracias al trabajo del joven biólogo moañés Javier Alexandre Rúa, que ha logrado cerrar el proceso de cría y engorde del Palaemon serratus desde su estado larvario hasta que alcance la talla de adulto y pueda ser comercializado.

 

Se trata de una iniciativa pionera, ya que no existe producción acuícola de esta especie, y como tal ha sido distinguida por la Fundación Genoma España entre los proyectos biotecnológicos presentados a nivel estatal, otorgándole un premio de 30.000 euros. Para ponerla en marcha, Rúa ha constituido esta misma semana la empresa Camarón de Galicia S.L., ultima el proyecto técnico que presentará a la Xunta para lograr el permiso de explotación y está en negociaciones con responsables de la Consellería de Pesca y de varias cetáreas para fijar su localización. Además, inversores y sociedades de capital riesgo han manifestado su interés por formar parte del proyecto y contribuir a financiarlo.

La idea surgió hace un año, cuando Javier Rúa se matriculó en un máster en empresas biotecnológicas promovido por Genoma España, institución pública que pretende impulsar la investigación y el desarrollo empresarial en este campo. Pensó entonces en desarrollar cultivos de otras especies, como la nécora, aunque finalmente -y con el apoyo de su tutor, el catedrático de Biología Jaime Fábregas- optó por el camarón, al entender que se trata de una especie en la que se pueden aplicar los criterios de innovación y rentabilidad. Su escasa producción en estado salvaje y el alto coste que alcanza en el mercado este crustáceo -con precios en lonja que pueden llegar a 270 euros el kilo, en los adultos de mayor talla-, así como la inexistencia de producción acuícola de esta especie y su alta rentabilidad comercial fueron algunos de los argumentos que determinaron su elección. Las pruebas en laboratorio se realizaron con éxito, y el promotor de la iniciativa trabaja ahora en su producción a pequeña escala, paso previo al de su comercialización.

El proceso de producción intensiva comenzará con la compra en la lonja de hembras de camarón, que permanecen ovadas ocho meses al año. Se seleccionan los ejemplares y se induce a su desove y, finalizado este, se devuelven al mar o entran ya en el proceso de comercialización. Mientras tanto, se inicia el proceso de engorde de las larvas más idóneas, que empieza con su alimentación a base de microalgas cultivadas en un artefacto denominado "biorreactor semicontínuo de panel" que produce una "súper artemia" de composición controlada y que mejora la supervivencia y desarrollo de las larvas. En unos 25 días, las postlarvas se convierten en juveniles, que pasarán a alimentarse durante once meses con un pienso microencapsulado, primero, y con un pienso de engorde, después. Estos alimentos son de fabricación propia y ya han sido patentados.
Innovación y viabilidad

Esta tecnología innovadora permite, según el artífice del proyecto, completar el ciclo de producción con garantías, logrando una supervivencia en torno al 85% de los ejemplares, un crecimiento hasta alcanzar una talla comercial óptima-donde el 80% supera los ocho centímetros de longitud y algunos ejemplares llegan a 11,5-, un color rojo intenso y un sabor adecuado a los criterios de compra del mercado. Además, ofrece otras ventajas frente a los competidores, como la posibilidad de garantizar una producción suficiente para atender la demanda o de mantener un precio estable durante todo el año -entre 100 y 180 euros el kilo-, al margen de vaivenes estacionales.

El proyecto Camarón de Galicia surge, además, en un contexto marcado por el aumento de la demanda de producto y la disminución de la producción en estado salvaje, lo que está provocando un crecimiento de la acuicultura en torno a un 8,8% anual, según datos de Naciones Unidas. Las estadísticas referidas al mercado internacional también señalan que los crustáceos representan un 20,43% del valor de la producción acuícola total, y que el crecimiento del grupo de las gambas y langostinos (donde habría que enmarcar también al camarón) rondó el 30% en el período 2002-2004.


Producción comercial

Si las previsiones se cumplen, Camarón de Galicia comenzará a producir a partir de 2009, con unas estimaciones de venta de 12 toneladas el primer año y de 24 a partir del segundo. La intención de Javier Rúa no es sólo asumir el proceso de producción, sino también de comercialización del camarón en el mercado estatal e internacional. Su primer objetivo son los establecimientos gallegos de nivel medio y alto y los principales restaurantes de Madrid, Barcelona y Euskadi, a los que se distribuirá el producto según la demanda. Los ejemplares de mayor talla -que podría denominarse Premium- se encauzarán hacia la hostelería de lujo. En este último apartado también entrarían restaurantes de países como Estados Unidos o Japón, aunque ese paso sólo se dará en una segunda fase, cuando la producción esté estabilizada.

Fuente: http://www.farodevigo.es