La investigación realizada por los científicos de la Mississippi Agricultural and Forestry Experiment Station, viene impulsando la crianza de perca hibrida rayada en estanques.

 

Por mas de 11 años, los investigadores de MSU Lou D’Abramo y Terry Hanson vienen trabajando como administradores de la un emprendimiento en acuicultura ubicada en Clarksdale, con la finalidad de desarrollar un sistema de cultivo mas eficiente para la crianza de perca hibrida rayada.

En el pasado, el cultivo de perca hibrida rayada se basaba en un sistema de tres fases. Los alevinos eran sembrados en estanques a una densidad de 8 000 a 12 000 por acre y crecían hasta alcanzar la talla de siembra, luego eran cosechados y categorizados. Los peces luego eran usados para sembrar estanques a una densidad de 3 000 a 4 000 por acre y crecían hasta alcanzar la talla comercial.

“El problema con el viejo sistema es que se requiere de una intensa mano de obra y la alta mortalidad asociado con la transferencia de los peces categorizados en los estanques de engorde final” explicó D’Abramo, profesor en el College of Forest Resources.

Por esta razón, la investigación se concentró en la eliminación de la fase de transferencia. La prueba de campo y el análisis económico de sistema alternativo de dos fases, indican que la “siembra directa” es factible.

“Mediante la eliminación de la necesidad de clasificación y transferencia de los peces, el sistema de siembra directa disminuye el potencial para la mortalidad” dijo Bubba Groves, biólogo y asistente de Nature´s Catch.

“Debido a que sembramos los alevinos a bajas densidades en el sistema de siembre directa, la calidad de agua es mucho más fácil de gestionar” informó Groves, alumno de acuicultura de MSU.

Las menores densidades del sistema de siembra directa están asociadas con tasas de crecimiento más rápidas. Además, el sistema de tres fases requiere de 29 meses de crianza, mientras que el sistema de siembra directa requiere en promedio de 21 meses.

El análisis económico, conducido por Terry Hanson del Department of Agricultural Economics, indica un 30% de reducción en los costos de producción.

Fuente: Aquacontacts