AROUSA (Faro de Vigo).- Dirigentes del sector mejillonero gallego dicen estar preocupados por la instalación de boyas de medición "en los vértices de todos los polígonos de bateas y en todas las rías de Galicia". Su preocupación no se debe tanto a la presencia de esos artefactos, al parecer dotados de las más modernas tecnologías, como al desconocimiento que rodea a su finalidad real. "Parece que son elementos para hacer mediciones, pero nadie sabe qué se medirá en concreto y, sobre todo, desconocemos quién va a tener acceso a esos datos y con qué fines se están recabando", explican los bateeiros.

 

Al parecer podría tratarse de las boyas llamadas "Ecofloat", que realmente son un sistema de monitorización válido para detectar de forma automatizada y en tiempo real la calidad microbiológica de las aguas, tanto dentro como fuera de las rías.
Comunicadas de forma inalámbrica con las bases de control situadas en tierra, esas boyas empezaron a comercializarse el año pasado para controlar las aguas de baño, pero los mejilloneros dicen que en Galicia se estarían empleando "para analizar posibles grados de contaminación, incidencias de la marea roja y otros factores, por eso exigimos que se investigue la verdadera finalidad de estos artefactos y se nos informe con detalle".

El "Ecofloat" es un sistema empleado por la empresa "Ecomare", especializada en la limpieza de aguas portuarias, litorales y continentales cuyo objetivo es "minimizar el impacto de los agentes contaminantes y el esfuerzo de las administraciones públicas en su eliminación". Al parecer, "Ecolmare" instala, mantiene y retira las boyas, y sus clientes obtienen los resultados del sensor microbiológico. Dichas boyas están formadas por una plataforma flotador, equipos analíticos, sistema de balizamiento, módulo de alimentación energética y de control, sistema de comunicación de datos y sistema de posicionamiento GPS.


Según han indicado fuentes próximas a la Organización de Productores Mejilloneros de Galicia (Opmega), su anterior presidente, Esteban Paz Mariño, podría haber autorizado antes de marcharse la utilización de estos artefactos. El problema, dicen dirigentes de otras agrupaciones, es que "lo habría autorizado como si fuera él el representante de todo el sector, cuando no era así, y lo hizo además sin consultar previamente ni a sus socios ni a las otras federaciones mejiilloneras, por eso ahora la preocupación de los bateeiros va en aumento al comprobar que las boyas se están colocando sin que exista una mínima información al respecto".

Los que así opinan indican que no ponen en duda la legalidad de los artefactos, "y ni siquiera cuestionamos su conveniencia". Incluso señalan que "pueden estar permitidos por la Autoridad Portuaria, Pesca u otro organismo... lo que queremos es que se nos explique para qué son esas boyas que están colocando en los polígonos y qué destino tienen los datos obtenidos con ellas".

Fuente: http://www.farodevigo.es