ROMA.- El tsunami de Asia del 26 de diciembre de 2004 mato cerca de 300 000 personas y devasto la vida de millones, muchos de ellos pescadores y acuicultores pobres. Además, la pesca y acuicultura fueron los sectores más golpeados, con un gran número de botes y estanques de acuicultura dañados o destruidos.

 

El Departamento de Pesca y Acuicultura de FAO jugó un rol importante en ayudar a los pescadores y acuicultores de la región a recuperarse, construyendo y reparando los botes, y limpiando y rehabilitando las piscigranjas dañadas.

En la actualidad la agencia de la Naciones Unidas permanece en los países afectados, ayudando a las comunidades pesqueras y a las autoridades en la transición de la recuperación en el corto plazo a una mirada a largo plazo de temas como la gestión de los recursos pesqueros, seguridad y en el mar y desarrollo sustentable.

Una nueva fase de rehabilitación

“Ahora que muchos pescadores y acuicultores están trabajando nuevamente, estamos tratando de direccionar los temas de vulnerabilidad e insustentabilidad de sus sustento que caracterizo a muchas áreas antes del tsunami” informó Lahsen Ababouch del Departamento de Pesca y Acuicultura de FAO, quien coordina la asistencia de la agencia post-tsunami en las áreas de pesca y acuicultura.

“Estamos trabajando con los gobiernos y comunidades para proveer entrenamiento y asistencia técnica con la finalidad de fortalecer sus capacidades para mejorar la gestión pesquera y acuícola y para planificar su desarrollo”.

La ayuda a los países afectados con este “software de asistencia”, a través de las instituciones encargadas que revisen y evalúen la capacidad de la gestión pesquera en instituciones de India, Sri Lanka, Indonesia y Maldivas, es una de las principales razones del “Coordination and Technical Support Unit (CTSU) to Tsunami Rehabilitation and Reconstruction in Fisheries and Aquaculture” de FAO, establecido en el 2006. El objetivo de CTSU es establecer el desarrollo sustentable en las comunidades costeras y reducir su vulnerabilidad a futuros desastres naturales.

Fuente: News Food