(El Bierzo Digital).- El ponferradino pantano de Bárcena se prepara para recibir al protagonista de un ambicioso proyecto ecogenético: el rodaballo. Pez marino que será criado en cautividad en agua dulce, para ser posteriormente cruzado con la trucha autóctona berciana.

 

No sólo de oxicombustión vive El Bierzo en materia de investigación científica. A la captura y almacenamiento de CO2 del Ciemat se suma ahora un proyecto auspiciado por sólidas empresas del sector pesquero y la industria relacionada con la acuicultura, que se han fijado en la comarca berciana, y en concreto en las aguas dulces del Sil que se encuentran embalsadas en el pantano de Bárcena en Ponferrada, para llevarlo a cabo.

Se trata de poner en marcha una iniciativa pionera que consta de dos fases. Una primera en la que se desarrollaría la cría del rodaballo en cautividad, y una segunda que tiene como protagonista a la trucha autóctona berciana, que sería sometida a un cruce con la especie de la primera parte del experimento. Si bien todavía es demasiado pronto para ello, científicos vinculados al proyecto, como Inocencio Vyc Eneco, se han atrevido ya a aventurar el resultado etimológico del citado cruce: Psetta maxima Salmo trutta; claro que, a nivel coloquial, preparémonos para algo parecido a Trucha rodaballesca, aunque bien prodíamos estar también hablando de un Rodaballo atruchado.

En fin, discutir ahora de nombres no cabe duda que es lo de menos, ya que lo verdaderamente importante es que durante aproximadamente siete meses, investigadores y expertos de 19 países se darán cita en la capital del Bierzo para seguir las evoluciones, en las aguas del pantano de Bárcena, de las más de 215 especies de rodaballo que serán cruzadas con las cinco principales especies de trucha autóctona que pueblan los ríos bercianos. Se espera además que la inminente puesta en marcha de la EDAR de Villadepalos favorezca de forma considerable la repoblación y mejora de las especies trucheras comarcales.
Si el experimento sale bien, es muy probable que se lleven a cabo nuevas iniciativas, siempre con la trucha berciana como protagonista, pero en esta ocasión los cruces se producirían con especies como el pez-sabueso, el pez-calambre, la morena picuda, la dorada plateada, el pez-catana, el besugo rinconero o la bertorella capricciosa.

Aunque no ha trascendido públicamente, hemos podido saber que tras el cruce de la trucha y el rodaballo hay un trasfondo de carácter gastronómico y, lógicamente, comercial. Y es que, según parece, el fin de este cruce, a parte de lograr una nueva especie híbrido, se centra en sus huevas, pues se espera que entren en competencia directa con las de esturión, con lo que podríamos estar en la antesala de un nuevo tipo de caviar made in Bierzo.

EL RODABALLO Y SU MAPA GENÉTICO

El rodaballo (Psetta maxima) es un pez plano perteneciente a la familia de los Acophthalmidae. Cuerpo casi circular. Vive sobre los fondos marinos entre 20 y 70 m. de profundidad. Se alimenta de otros peces bentónicos, de fondo. Su talla mínima para el consumo deben ser 30 cm. Recientemente los biólogos marinos Alexis Dufont y Peter Smith, de la Universidad de Cambridge, han decuvierto una nueva variedad de rodaballo, el Rodaballo Azul (Psetta maxima silvestrus) que sólo se puede encontrar en el mediterráneo oriental. La característica principal de este rodaballo (aparte de su color)es su afinidad por comer peces de la misma familia(Acophthalmidae).

Su color, gris pardo veteado, cambia en función del color de su entorno. Puede llegar a alcanzar 100 cm. de longitud máxima y pesar hasta 15 kg. Es un depredador diurno y de adulto se alimenta exclusivamente de peces pequeños. Su etapa reproductiva comienza a los 4 ó 5 años. La puesta suele ser en primavera, aproximándose los peces maduros a la costa para desovar en fondos de 10-40 m. Una hembra puede llegar a poner hasta 500.000 huevos por Kg. de peso.

El rodaballo de "cultivo" o de piscifactoría, es fácil de distinguir (aunque a veces nos lo vendan por otro) por tener una tonalidad verdusca más oscura y una frescura superior pues el tiempo de captura se reduce al transporte desde el vivero hasta el puesto de venta.

La Ciencia ha logrado recientemente desentrañar el mapa genético del rodaballo, lo que ayudará a mejorar las condiciones de cría en cautividad y la comercialización de esta especie marina de gran valor mercantil. El mapa genético es producto de una investigación de varios años y que ha tenido un coste millonario. La investigación llevada a cabo permitirá, por ejemplo, identificar genes de crecimiento y resistencia a patologías, lo que podría representar más ganancias y más competitividad para las empresas del sector de la acuicultura.

LA TRUCHA
Todos los peces llamados propiamente trucha son miembros de la subfamilia Salmonidae, pero el nombre se usa específicamente para peces de tres géneros de dicha subfamilia: Salmo, que incluye las especies Atlánticas, Oncorhynchus, que incluye las especies del Pacífico, y Salvelinus.

Las truchas se encuentran normalmente en aguas frías y limpias de ríos y lagos y se encuentran distribuidas a lo largo de Norteamérica, el norte de Asia y Europa. Varias especies de trucha fueron introducidas en el siglo XIX en la Patagonia Chilena y Argentina, Australia y Nueva Zelanda por pescadores aficionados, desplazando a los peces autóctonos.

Las aletas de las truchas carecen de espinas, y todas las especies tienen una pequeña aleta adiposa en el lomo, cerca de la cola. Las poblaciones aisladas presentan diferencias morfológicas. Sin embargo muchos de estos grupos no muestran divergencias genéticas significativas, por lo que los ictiólogos los consideran como simples variedad de un número de especies mucho menor. La trucha del oeste de los Estados Unidos es un buen ejemplo de ésto. La trucha brook, la aurora y la extinta trucha plateada tienen características físicas y de coloración que permite distinguirlas fácilmente. El análisis genético muestra, sin embargo, que se trata de una una única especie: Salvelinus fontinalis. La trucha arcoiris, de lago, toro y marrón o café también forman parte de este grupo.

La mayoría de las truchas sólo se encuentran en agua dulce, pero unas pocas, como la cabeza de acero (o steelhead) (Oncorhynchus mykiss) -que es la misma especie que la trucha arcoiris- pasa su vida adulta en el océano y vuelve a desovar en el río donde nació. Este fenómeno recibe el nombre de reproducción anádroma y se observa también en el salmón. La trucha generalmente se alimenta de invertebrados blandos como las lombrices, o de insectos y crustáceos, aunque las especies más grandes de trucha marrón o café comen otros peces.

Las truchas tienen el cuerpo lleno de espinas, pero su carne es muy sabrosa. Además es un animal que lucha tenazmente cuando se lo pesca con caña, por lo que son muy cotizadas para la pesca deportiva. Por su popularidad son criadas a menudo en piscifactorías y posteriormente reintroducidas en los ríos para su pesca. Los principales métodos de captura involucran el uso de mosca o cucharilla.

Entre las diferentes especies de truchas se encuentran: la trucha marron (Salmo trutta), trucha marrón (Salmo fario), trucha arcoiris (Oncorhynchus mykiss), trucha dorada (Oncorhynchus mykiss aguabonita), trucha degollada Lahontan (Oncorhynchus clarki henshawi), trucha degollada Bonneville (Oncorhynchus clarki).

En concreto, la que más predomina en los ríos bercianos es la Salmo passota (Oncorhynchus kissme), vulgarmente conocida como trucha asalmonada.

Fuente: http://www.elbierzodigital.com