SANCTI SPIRITUS (Escambray).- El Sol le quema la espalda y las manos cansadas de halar con fuerza la soga del chinchorro. “Ya falta poco, dale, sigue el tiro que estamos venciendo”, dice un pescador que desde la madrugada se encuentra sobre la chernera en medio del embalse. El resto de la tripulación se empeña en seguirlo. Están exhaustos, mas, continúan llenando botes; una tonelada fue el saldo de esta jornada, por fin salen a la orilla donde esperan por ellos para trasladar los pescados a la industria.

 

Tamaña tarea la de estos hombres de piel curtida y dedos callosos; todo un año empeñados en extraerles la mayor cantidad de peces a las presas, los compromisos de la Acuicultura aguardan por ellos; mientras que las lluvias de primavera complicaron la situación, aumentó el nivel del agua y se hizo más difícil cada maniobra.

Octubre los mantuvo en vilo, faltan unas cuantas toneladas, el esfuerzo aumenta, el personal de apoyo se encarga de remotorizar embarcaciones, construir artes de pesca, reparar equipos necesarios para el traslado del personal a las zonas de operaciones. Jatibonico cumple y aporta unas 160 toneladas más; la llama de la emulación se enciende, otros municipios le siguen los pasos.

La “Zaza” define, pero tiene mucha agua, los acuicultores acrecientan sus acciones, rastrean cada rincón en ella, el cayo de Las Monas, la Cortina, El Mosquito, la entrada del río Tuinucú…, se aplican estrategias de capturas áreas abajo y por fin la noticia, más de 2 000 toneladas conferidas.

En la industria se montó un túnel de congelación y una planta de hielo para perfeccionar el proceso. No sólo Sancti Spíritus se surte de estas producciones que aún son insuficientes para satisfacer las necesidades alimenticias de la población; también se benefician La Habana, Santiago de Cuba, Holguín y Las Tunas. La cría de tilapia en jaula hizo su aporte y, al final, la provincia desbordó el chinchorro con más de 4 100 toneladas para convertirse en la de mayor captura en el país.

Fuente: http://www.escambray.cu