(e-once Noticias). Para contrarrestar el uso de pesticidas químicos, investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) desarrollaron un fungicida a partir de los residuos de camarón.
“Este desperdicio proviene principalmente de lo que es el descabezado del camarón, ya que una buena parte del camarón se vende sin cabeza”, comentó Keiko Shirai, investigadora de la UAM-Iztapalapa.

Una vez que los investigadores adquieren los caparazones del camarón, son molidos, fermentados y combinados con un tipo de hongo que potencia sus propiedades.

“Estos microorganismos se encargan de producir ácidos orgánicos los cuales actúan desmineralizando el desperdicio y de esta forma ayuda a purificar la quitina”, explicó Shirai.

En pruebas de laboratorio el fungicida biológico ha demostrado que, al ser esparcido en cultivos de champiñones, es capaz de proveerlos de propiedades de resistencia a las plagas.

“Lo que nosotros hacemos es expresar esas enzimas para poder utilizarlas después en biocontrol, debido a que estas enzimas son producidas por hongos y pueden atacar a otros hongos o a plantas, lo que nosotros hacemos es expresarlas para ver cómo podemos utilizarlas para el control de patógenos de plantas o de hongos, y que de esta manera no afecta la producción o las cosechas, o en el caso de mi hongo que es un micoparásito evitar que haya pérdidas en la producción de champiñón”, concluyó Laura Patricia Ramírez, de Biotecnología de la UAM-Iztapalapa.

Este funguicida, además de económico, es amigable con el medio ambiente ya que es biodegradable.