(La Voz de Galicia).- «Previo examen riguroso de las instalaciones de las granjas y de las analíticas de vertido» de las dos piscifactorías instaladas en el polígono industrial de San Cibrao, los servicios técnicos del Centro Tecnológico Gallego de la Acuicultura concluyen que ninguna de ellas contamina el mar.

 

Desmienten así las impresiones de la flota de bajura, que, a falta de datos concretos, achacaba a vertidos de esas granjas la desaparición de algas autóctonas y un cambio de hábitat del pulpo y de la nécora. También niegan la denuncia realizada por un diputado del BNG en una comisión parlamentaria autonómica, donde sostuvo que esas dos plantas acuícolas «realizan verquidos ao mar de produtos como formol, ácido, lixivia ou antibióticos, non teñen sistema de depuración e impactan moi gravemente no ambiente» marino.

Como prueba de que esas dos acusaciones no se corresponden con la realidad, desde el citado centro tecnológico, adscrito al Clúster de la Acuicultura de Galicia, subrayan: «Las distintas analíticas de las aguas de ambas granjas aportadas mensualmente a Augas de Galicia, acreditan fuera de toda duda la calidad e inocuidad del vertido, con una diferencia prácticamente imperceptible entre la calidad del agua a la entrada y a la salida de la instalación».

«Cumplen los parámetros»

Y, en la misma línea, sostienen que los vertidos de los dos criaderos de rodaballo «cumplen ampliamente con los límites por parámetro impuestos a la piscicultura marina por la Administración ambiental».

Como ya adelantó este diario, Augas de Galicia requirió a la empresa propietaria de las dos plantas acuícolas para que mejorase sus sistemas de depuración. Al respecto, desde el Clúster de la Acuicultura de Galicia confirman la información publicada en estas páginas y dejan constancia de que ese emplazamiento «para la mejora técnica de un determinado aspecto del proceso de vertido se debió únicamente a la conveniencia de adaptar la instalación al incremento de la capacidad productiva de la planta, y ha sido puntual y satisfactoriamente cumplimentado». En opinión de la entidad que agrupa a las empresas acuícolas implantadas en la comunidad autónoma, ambos hechos «evidencian el control estricto que realiza la Xunta sobre este tipo de plantas acuícolas».

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es