Por Oscar Rosales Cid
COQUIMBO (Diario el Día).- Hace más de una década tanto las autoridades como los inversionistas, sostenían que el cultivo del ostión del norte representaba un proyecto viable, rentable y de grandes proyecciones futuras. Sin embargo, la realidad que viven hoy los empresarios que se embarcaron en este rubro no es nada alentadora cuando los precios han bajado casi en un 50% y Perú se ha convertido en una competencia brutal.

 

Estos factores hacen que se encuentren viviendo una dura situación que los ha llevado a reducir el personal que tenían y que teman lo peor. Una verdadera debacle, especialmente cuando acaban de cerrar un pésimo año con una baja histórica en los precios.

De hecho, los productores reconocen que el 2007 fue el peor año de la industria ostionera, luego que el valor por kilo llegó a los 8 dólares, en circunstancias que el 2005 era de 16 dólares e históricamente se ha mantenido entre US 12 y 13.

Uno de los factores más desequilibrantes para esto, es que los del vecino país lograron introducirse al principal mercado para Chile: Francia, con una oferta de buena calidad y a menores precios, gracias a los bancos naturales con que cuentan.

Esta arremetida significó que muchas empresas se quedaran con una importante parte de su producción y lo que es peor, sin poder cubrir los costos operacionales.

A esto se suma la sostenida baja del dólar que se ha mantenido en la línea de los 500 pesos y que hace avizorar un 2008 no muy alentador. De esto está consciente la gerente de la Asociación de Productores de Ostiones y Ostras de Chile, APOOCH, Ivonne Etchepare, quien ha sostenido que el panorama no es muy alentador para el presente año, ya que los del país vecino “pueden cubrir la demanda hasta el mes de abril”, por lo que los empresarios están pesimistas y sólo esperan que la cantidad de los vecinos decaiga para poder recuperar mercado en el segundo semestre.

Etchepare reconoce que existe una crisis en el sector, pero plantea que este año inician un estudio de mercado en Europa y Asia, con el apoyo económico de CORFO y la colaboración de ProChile. En este último continente están cifradas las esperanzas de abrir nuevos negocios.

Frente a la posibilidad de que empresas quiebren, la ejecutiva espera “que aquello no ocurra, sin embargo, la posibilidad es, absolutamente, cierta, en especial para las empresas pequeñas o los cultivos de baja escala”.

CONDICIONES OCEANOGRAFICAS

A pesar de que las cosas el año pasado no fueron de las mejores, en las empresas resaltan que las condiciones oceanográficas fueron favorables para la cosecha del tamaño óptimo (calibre A), lo que no se consigue en época de alta demanda del molusco, porque deben cosechar apurados. Si bien el porte y la calidad alcanzada permitieron un aumento de precios de 1,5 dólares por kilo, esto no fue significativo en la rentabilidad.

Según las estadísticas de la Asociación de APOOCH, la producción bordeó las 2.500 toneladas el 2007, a diferencia del 2006 que alcanzó las 10 mil toneladas.

El último informe entregado por la Subsecretaría de Pesca (en diciembre), señala que el ostión del norte fue el único molusco que bajó las cosechas acumuladas hasta el mes de septiembre, en 15,3 toneladas, un 16% menor al mismo período del año anterior, lo que refleja la crisis que están pasando.

No obstante, Las empresas sostienen que las cifras hay que compararlas en un año completo, porque la temporada alta de cosechas comienza a partir del mes de octubre, “eso corresponde a la época invernal, donde se cosecha una mínima cantidad”, dijeron.

En la Tercera Región, donde junto a la de Coquimbo se produce el 98% del total del país, también hay preocupación por lo que está ocurriendo y están pesimistas para el presente año, por lo que creen se debe inspeccionar nuevos mercados, especialmente el asiático. También reconocen reducción de personal tras la baja en las exportaciones.

APOYO MUNICIPAL

En el municipio de Coquimbo han acusado la preocupación y a través del Departamento de Fomento Productivo, que encabeza José Luis Flores, han iniciado un trabajo tendiente a brindarles apoyo principalmente a las pequeñas empresas y han iniciado prospecciones hacia el mercado argentino.

El alcalde Oscar Pereira mencionó que harán todo lo posible por evitar se despida masivamente a personas y también por abrir nuevos mercados, “por eso los acompañamos a Argentina y esperamos que comiencen las exportaciones en volumen”.

El edil ha destinado profesionales para que se dediquen exclusivamente a trabajar con la gente del rubro, porque “estamos muy preocupados por lo que está pasando, pero tenemos esperanza de que esto mejore”.

NUEVO PROYECTO EN ARICA

En Arica creen que el bivalvo es una empresa rentable y así lo hizo ver, Jaime Narea Gómez, de Inversiones Cordap S.A., al presentar su negocio de engorda del ostión del norte, durante el "Road Show" que realizó la Corporación de Desarrollo de Arica y Parinacota.

Explicó que han logrado resultados “altamente positivos, lo que nos lleva a señalar con mucho entusiasmo que es viable, rentable y que se puede constituir en una fuente de empleos y desarrollo para Arica”.

El ejecutivo fue más allá e invitó a los empresarios a sumarse a esos esfuerzos para ver la manera de concretar negocios, ya sea a través de la asociatividad o de esfuerzos individuales, todo ello encuadrado en contribuir con el progreso de la nueva región lo que contrasta con la preocupación que existe en los inversionistas de la Tercera y Cuarta regiones.

El optimismo viene desde que la Subsecretaría de Pesca entregó la concesión marítima de 3 hectáreas de superficie en el sector Punta Blanca, donde se estableció un proyecto experimental. Dada la serie de factores favorables, tales como temperaturas estables durante todo el año, baja polución y una alta productividad primaria (fitoplancton), tecnología de cultivo desarrollada, entre otros, se obtuvieron resultados satisfactorios, principalmente en el crecimiento del ostión, lográndose una talla sobre los 90 milímetros.

Obtuvieron un crecimiento mensual de cada especie del orden de los 7,5 milímetros, alcanzando la talla comercial en 10 meses, lo que contrasta con los 14 y 16 meses que demora esta fase de cultivo en la Cuarta Región. Sobre la alta mortalidad que se produce en las primeras fases, el asesor técnico de la empresa privada, Sergio Canales, comentó que ello es producto de la mala calidad de la semilla adquirida y el excesivo manejo de éstas, por lo que hizo ver la necesidad de contar con productos propios para esa zona. Asimismo, descartó inquietarse por la marea roja, ya que “ese fenómeno no está presente en el litoral de la nueva Región de Parinacota”.

La coordinadora general del proyecto, María Eugenia Salas, hizo una evaluación económica para el cultivo del ostión del norte, asegurando que se trata de un negocio rentable a escala comercial. Ignorando los problemas que están enfrentando las exportaciones de este producto indicó que era factible lograr, al cabo de cinco años, “resultados económicos significativos en la exportación utilizando los Tratados de Libre Comercio que tiene Chile con la Comunidad Económica Europea, con 0% de arancel al igual que en los Estados Unidos”.

EXPORTACIONES

Los dos países más importantes a los que se envía el ostión chileno son Francia e Italia, siendo el primero de ellos el principal mercado, con más del 91% del volumen de las exportaciones. Una bolsa del molusco de 400 gramos se cotiza en Europa en 14 euros (10 mil, 253 pesos), tomando como referencia el estudio de ProChile 2006. En la Cuarta Región, 14 empresas, chicas, medianas y grandes, se dedican al rubro.

Recientemente se abrió un centro en La Higuera, de la empresa Invertec Ostimar y está a la espera de permisos ambientales otro en Tongoy.

En Arica, Inversiones Cordap S.A. se encuentra en la tramitación final de una concesión acuícola de 18 hectáreas, para producir una cifra estimada a los 3.598.000 unidades en cosecha, en el sector de Punta Blanca, y luego solicitará dos concesiones más, una de 21 hectáreas y otra de 10, en esa misma área marítima.

EL TEMOR SINDICAL

Los sindicatos ligados al área no han ocultado su preocupación por los evidentes problemas que enfrenta la industria y su mayor preocupación son los despidos, aunque reconocen que algunas empresas han hecho esfuerzos para evitar sacar gente.

Carlos Villalobos, presidente de la Federación que agrupa a las organizaciones de la zona reconoce el origen de la crisis indicando que los altiplánicos están haciendo una competencia desleal, puesto que “están ingresando un producto más barato tras ser subsidiado por el estado”.

Cree que también influye el hecho de que cosechen de bancos naturales, ya que al no tener áreas de manejo no invierten en mano de obra ni tampoco en infraestructura, por lo que junto a otros dirigentes piensa que el gobierno debiera hacer algo para evitar una debacle en este sector.

Apreciación similar tiene el dirigente de la Pesquera San José, Patricio Pizarro, quien dice que hay temor en los trabajadores porque ya se ha despedido a muchos. En este caso señala que no se han quedado quietos y que han estado realizando una serie de reuniones, tanto a nivel de federación como con los empresarios, puesto que la postura de los sindicalistas es que se debe enfrentar unidos el problema.

En APOOCH reconocen que fue inevitable algunos despidos, variando según la empresa y del régimen de contratación, desde un 9% hasta un 54%, éste último, en el caso de trabajadores a plazo fijo (no renovados); alcanzando en promedio una reducción del 25% de los trabajadores para todas las empresas asociadas del norte chico y grande del país. A pesar que en muchos casos se trató se hacer traspaso del personal a otras faenas de cultivo: desde ostiones a abalones.

Fuente: http://www.diarioeldia.cl