SANTA CRUZ (Diario de Avisos).- "Es evidente que quien quiere hacer dinero pronto, deberá invertirlo en otra cosa, pero a medio y largo plazo, sale muy rentable invertir en el cultivo, la producción y venta de algas".

 

 

Con total claridad y contundencia se expresa uno de los integrantes del departamento de biotécnica del Instituto Canario de Tecnología (ITC). Está tan convencido de los valores de las algas que defiende que "son el futuro". Entre las múltiples propiedades son ricas en oligoelementos y ya empiezan a formar parte de la dieta.

 

En el ITC se trabaja para ver de qué manera se pueden transformar y darles sabor que se adapte a los gustos de los consumidores. Pero el negocio, no sólo está dirigido a la alimentación humana, las masas de algas que llegan a nuestras costas sufren un proceso que llega, incluso, a convertirse en un pienso para animales. Algunas empresas han comenzado a interesarse por el producto y se puede pagar desde 40 hasta 400 euros el kilo, según la variedad de alga.

Desde el ITC, indican que no todas las algas se puede comercializar, y que se estudian algunas especies que ya se consideran comestibles. "Realmente, nos encontramos ahora en la fase de ver si se pueden poner en el mercado", apunta el director técnico Gonzalo Piernavieja.

Acuerdo
Existe ya un convenio firmado con una empresa que cooperará en la producción de algas para posteriormente ponerlas en el mercado a la venta. "En el año 2000, se vio la posibilidad de ver cómo funcionaban y si era viable su uso para el consumo", explica Piernavieja, que sostiene la necesidad de que "sean los empresarios los que inviertan en este tipo de empresas de Investigacción, Desarrollo e Innovación". Defiende que "queremos demostrar que hay muchas posibilidades y si conseguimos poner el producto en el mercado, será un éxito".

En este sentido, el director de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información del Gobierno regional, Juan Ruiz, apuntó que "desde el ITC se esta trabajando en distintas áreas para buscar otras alternativas a la construcción y el turismo". Valoró que "Canarias es un espacio privilegiado, ya que cuenta con unas condiciones ideales para el desarrollo de investigaciones tan significativas como las algas".

Subrayó, en cualquier caso, que "nosotros somos un instrumento al servicio del empresario". Es decir, el objetivo final del ITC es presentar los descubrimientos y convencer al empresario de que hay futuro en otro tipo de negocios, abrir el camino a nuevas inversiones, aprovechando los recursos naturales de Canarias y las condiciones que ofrece un territorio fragmentado y rodeado de mar.

Con resultados
Desde las distintas áreas recuerdan que el objetivo no es hacer una burbuja especulativa, sino conseguir resultados que se puedan poner a disposición del consumidor en los mercados, para que sea un buen negocio para quienes se dediquen a este fin.

Siempre alguien podría hacerse la pregunta de por qué trabajar en las algas. Sin embargo, en el ITC está claro, "estamos en Canarias, aquí hay buen clima y facilidad para su implantación y tiene además un gran potencial de crecimiento como negocio", apunta Gonzalo Piernavieja. El director de la Agencia Canarias de Innovación añade que "está dando aún sus primeros pasos y es un área con mucho futuro".

Juan Ruiz añade que "es una actividad balbuceante" y que el Archipiélago puede ser puntero en el desarrollo de iniciativas empresariales para la implantación de esta planta en el mercado alimentario y quién sabe qué más.

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