NAVIA (LNE).- La recuperación del salmón en el río Navia está en marcha. El que fuese uno de los ríos más salmoneros de España albergará una granja de cría de salmones en aguas del concejo para intentar recuperar esta especie, que ha quedado relegada a una decena de ejemplares en las últimas décadas debido, principalmente, al impacto de la construcción de las presas de Grandas de Salime, Doiras y Arbón, que cortaron el paso de estos peces río arriba.

 

El proyecto, que ya cuenta con el visto bueno de la Confederación Hidrográfica del Norte, la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Navia, contempla la construcción de un ascensor en la presa de Arbón que permita que los salmones lleguen hasta las aguas entre este embalse y el de Doiras, por el río Navia. Esta idea ya se ha llevado a cabo en otros ríos de la comunidad gallega, como es el caso del ascensor de Lindoso, que fue construido para la recuperación del salmón salvaje en el río Limia.

Según ha adelantado el alcalde de Navia, el socialista Ignacio García Palacios, el proyecto podría estar en marcha en este mismo año y se calcula que se consiga criar en torno a 400 ejemplares de salmón al año en la cuenca. El proyecto impulsará la cría de salmones en las aguas más bajas del Navia y se incitará el proceso de desove en la zona. Una vez los peces se hayan desarrollado, las crías se dirigirán al mar, donde continuarán su crecimiento para en una segunda fase regresar al río. Los salmones serán también derivados aguas arriba, al tramo de río entre el embalse de Arbón y Doiras, en el concejo de Boal.

Para ello será necesario habilitar un mecanismo capaz de superar la presa de Arbón; ese mecanismo será, casi con total seguridad, un ascensor que derivará los peces de las aguas más bajas del Navia a la zona media, por encima de la presa de Arbón. Sin embargo, parece que no será tan sencillo garantizar que los salmones asciendan por sí mismos río arriba y, según los expertos, puede que la especie opte por instalarse en otros afluentes que van a desembocar al Navia y que mantienen sus caudales intactos, como es el caso del río Polea, que atraviesa el concejo de Villayón hasta desembocar en el Navia.

El proyecto de construcción de una granja de cría de salmones persigue su recuperación e impulsar uno de los valores turísticos de la zona, la pesca.

La historia del río Navia y el salmón ha dado un giro de 180 grados en los últimos cuarenta años. Antes de la construcción del embalse de Arbón, en el año 1967, se registraba una media de capturas anuales en torno a las 505 capturas e, incluso, hubo años en los que se capturaron 1.169 salmones y mínimos de 175. Tras la construcción de Arbón, la realidad cambió de forma drástica y se registraron años con cero capturas de salmones, y llegó a vedarse la pesca entre los años 1986 y 1987. Tras estos dos años se preveía una recuperación de la especie, pero los resultados no fueron los esperados: se llegaron a capturar medias de 49 ejemplares, un cifra que dista mucho de los más de 500 de media que se alcanzaban antes de la construcción de la presa. Desde entonces, el salmón ha ido abandonando el Navia, un río que se ha convertido en un obstáculo continuado para este pez, que necesita tres años para alcanzar su edad adulta y regresar a los fluviales tras su período de crecimiento en aguas saladas.

El alcalde de Navia cree que existe una deuda histórica de las empresas hidroeléctricas con el río y por ello se ha impulsado este proyecto, que quiere recuperar el salmón en el río y apostar por el desarrollo de la pesca en la zona como un modo de favorecer e impulsar el turismo y el deporte locales. Una actuación similar se pretende llevar a cabo en el Narcea, con el objetivo de que los salmones puedan regresar hasta la villa canguesa.

Sin embargo, no parece sencillo llevar a cabo un repoblación del salmón en un caudal que ha sufrido una modificación tan severa de sus características naturales. En la comunidad gallega se han llevado a cabo varios intentos, pero los resultados no han sido los esperados. La principal razón es que se calcula que menos de un treinta por ciento de los cauces gallegos es accesible para este pez. Una situación similar es el escenario del Navia, que se ha convertido en un camino lleno de obstáculos para el salmón. Habrá que esperar un tiempo para comprobar si la cría de salmones en el Navia consigue recuperar la población y si el salmón se adapta a las características que ahora le ofrece el río, un acuífero que se ha convertido en una masa de agua embalsada que distribuyen tres grandes presas.

El alcalde de Navia es optimista y cauto, y espera que la idea sea una realidad en este año y que devuelva el salmón a las aguas del Navia. Respecto al proyecto de construcción de un ascensor que consiga hacer superar al salmón el hegemónico obstáculo que supone la presa de Arbón, Ignacio Palacios explica que esta técnica se ha empleado en otros ríos de Canadá, logrando resultados muy satisfactorios.

Fuente: http://www.lne.es