Baja California (e-once Noticias). El mar de Ensenada, Baja California se ha convertido en una gigantesca granja acuática. Ahí se cultivan, entre otras especies, los mejillones, moluscos muy parecidos a los ostiones.

 

“Es un sistema de líneas suspendidas es como un tendedero en el cual colgamos las sartas de cultivo. En ellas nosotros ponemos cierta cantidad de organismos desde que son larvas hasta que llegan a su talla comercial”, comentó Juan Carlos Lapuente, productor de mejillones.

El tamaño comercial, es de entre 7 y 8 centímetros y para alcanzarlo se tardan un año.

“Son ciclos anuales, todo el año estamos cosechando y todo el año estamos sembrando”, agregó Lapuente.

Cada línea madre produce aproximadamente una tonelada anual. Para cosecharlo se emplean barcos o pangas. Éstas necesitan además la ayuda de un buzo que amarra las líneas con los mejillones ya crecidos a una cuerda que posteriormente se eleva mediante una polea.

“En las pangas nos traemos hasta una tonelada más o menos, en el barco se puede traer hasta 3 toneladas. Y en la planta podemos procesar 6 toneladas diarias”, dijo Lapuente.

Para asegurar la calidad de los mejillones se realizan constantes monitoreos sanitarios. Dos veces por semana se practican estudios de microalgas para cerciorarse que no produzcan bacterias contaminantes.

“También hacemos una semana sí, una semana no coliformes fecales, 2 veces al año se hacen metales pesados”, indicó el productor de mejillones.

Una vez en la planta procesadora los mejillones se seleccionan, se lavan y se empaquetan con hielo para que lleguen frescos hasta la mesa del consumidor.

Fuente:  http://oncetv-ipn.net