(Diario de México).- Investigadores de la UAM llamaron a establecer un programa de manejo pesquero que evalúe periódicamente las épocas de siembra y cosecha de los peces, a fin de resolver los problemas en el cultivo extensivo de estas especies en el país.

 

Ana Laura Ibáñez Aguirre, investigadora del Departamento de Hidrobiología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señaló que además hace falta conocimiento en cuanto a las dimensiones que deben tener esos organismos para su siembra.

En un comunicado de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) señaló que esos factores contribuyen a la mortandad y a la disminución de la producción y calidad de los peces.

Resaltó la necesidad de evaluar el estado de los cuerpos de agua donde se siembran los peces, ya aunque cada año se toman muestras del músculo de los peces que entran al mercado para observar que cumplan con las normas oficiales mexicanas no todos los contaminantes están regulados con normas en México.

Ibáñez Aguirre es autora de la investigación “Análisis de las siembras o repoblamientos de peces de aguas interiores”, en la que participa también José Luis García Calderón, del mencionado departamento, en el lago de Metztitlán y la presa Zozea en Hidalgo.

Este trabajo ha servido también para elaborar una base de datos alimentada con la información de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) -dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

La base de datos contiene información del período 2001-2006 e incluye el catálogo de especies de peces que se siembran en México, la fecha y cantidad de crías que se siembran, zonas, número de familias que se benefician con ellas y destino del repoblamiento.

Ibáñez Aguirre, quien pertenece al Comité Estatal de Sistema-Producto de Tilapia y Trucha de Hidalgo añadió que cada año en México la Conapesca siembra, en promedio, 136 millones de crías de peces.

Refirió que esa comisión cuenta con 41 centros acuícolas distribuidos en diversos estados de la República que buscan aumentar la producción y siembra de crías.

Explicó que casi 90 por ciento de las crías que se reproducen en esos centros son de especies exóticas como la carpa y la tilapia, tres por ciento son truchas, dos por ciento langostinos, y menos de uno por ciento corresponde a las especies nativas.

Agregó que se requiere considerar las cuencas hidrológicas como una unidad biótica por su importancia ambiental, restringir algunas áreas a la introducción de especies exóticas con programas de erradicación y revalorar el potencial productivo y biológico de las especies nativas.

Fuente: http://www.diariodemexico.com.mx