MÁLAGA (Europa Press).- La toxina PSP y DSP que arrastra la llamada marea roja ha obligado a cerrar los caladeros de moluscos de la provincia de Málaga, un total de siete, desde el pasado viernes. Así, se prohíbe la pesca de marisco en todo el litoral malagueño, ya que puede afectar a todas las especies, desde almejas, a coquinas, chirlas, mejillones o concha finas, entre otras.

 

En este sentido, el presidente de la Cofradía de Pescadores de Málaga, Juan Antonio Haro, informó de que "de momento las especies están bien" y que se encuentran con niveles de 80 miligramos sobre 100, "que es el máximo permitido". En estos casos, la toxina afecta a los moluscos, ya que al ser filtradores almacenan la contaminación en su organismo.

"En estos casos se intensifica la analítica, tanto la del agua como la de las propias especies, para que cuando comience a reducirse el PSP poder seguir faenando y comercializándolo", añadió Haro.

Según Haro, este problema se detectó la semana pasada y que por ello "se ha llegado a la determinación de cerrar los caladeros porque ya estaba muy alto el índice de la toxina en el agua".

En cuanto a las repercusiones que pueda tener el incidente en la producción, Haro concretó que aún es pronto para saberlo, pero que de momento no se está produciendo ni pescando marisco en toda la provincia. Desde el punto de vista económico afirmó que no se han hecho previsiones.

No obstante, en cuanto a las ayudas que puedan recibir los pescadores afectados, aproximadamente 300 en toda la provincia de Málaga, apuntó que hasta que no pasen los 21 días que marca la ley en estos casos no se puede tener derecho a una ayuda diaria. "Lo que queremos es que se elimine y que los bivalvos vivos se autodepuren ya", añadió.

Por otro lado, en cuanto al tiempo que pueda permanecer el agua afectada por la marea roja dijo que no se sabe "nunca" los días que puede tardar en irse y desaparecer las toxinas del agua. "Lo que quisiéramos es que se pudiese pescar ya de nuevo", expuso finalmente.