WASHINGTON.- Los administradores pesqueros del Golfo de México no pueden aprobar un plan para desarrollar la piscicultura a gran escala, según un pronunciamiento del grupo Food & Water Watch.

 

“El Gulf of Mexico Fishery Management Council y el National Marine Fisheries Service supuestamente conservan y gestionan nuestros recursos pesqueros. La ley federal les da la autoridad para regular los peces y la pesca, pero no para arriesgarse con instalaciones industriales como la piscicultura oceánica” dijo Wenonah Hauter, director ejecutivo.

La piscicultura oceánica es un tema candente en los últimos años. Desde el 2005, la legislación nacional para permitir la piscicultura oceánica en el país esta pendiente en el congreso. Grupos comerciales, recreacionales, de conservación y de consumidores se han opuesto a la legislación debido a las protecciones insuficientes para los recursos existente y los potenciales impactos negativos para las comunidades costeras.

Los administradores pesqueros federales, que están cansados de esperar una política nacional aprobada por el Congreso, optaron por establecer piscigranjas a través de un proceso de gestión pesquera regional. El Golfo de México es el primer lugar para desarrollar regulaciones para la industria de la piscicultura oceánica en aguas federales. Los profesionales de National Marine Fisheries Service de otros consejos regionales esperan seguir los mismos planes si el plan del Golfo es aprobado.

“El Consejo del Golfo tiene varios miembros con interés en acuicultura” dijo el abogado Zach Corrigan de Food & Water Watch. “Ellos están tratando de impulsar un plan para la piscicultura, al cual le falta contenido, principalmente a que ellos no tienen la autoridad legal necesaria para incluir las necesidad en un régimen exhaustivo de acuicultura”.

El plan de acuicultura del Golfo carece de detalles importantes como los lugares en donde estarán ubicadas las granjas, el uso de plataformas petrolíferas como parte de las granjas, el uso de peces silvestres para alimentar a los peces en crianza, protección económica para los pescadores, y salvaguardas para el hábitat.

“El Consejo y el National Marine Fisheries Service necesitan repensar su plan en el Golfo y obtener la autoridad legal bajo el cual ellos están procediendo” dijo Hauter.

Fuente: Common Dreams