MADRID (EFECOM).- Varios expertos destacaron hoy el potencial de las algas para la producción de biodiésel frente a los tradicionales cultivos energéticos (girasol o soja) en cuanto a su rendimiento por superficie cultivada, costes de producción y su independencia con el mercado alimentario.

 

Así lo pusieron de manifiesto hoy en Madrid en la Conferencia Monográfica sobre Biodiésel a partir de Aceite de Algas, organizada por Global Energy, y a la que asisten empresarios de España, Argentina, Brasil, Estados Unidos, Reino Unido, Bélgica, Italia, Francia o Portugal.

El presidente de la empresa Oil Fox, Jorge Kaloustian, afirmó que el desarrollo de aceite para biodiésel a partir de microalgas supone un proyecto "bueno, bonito y barato" y destacó su fácil producción y su bajo coste, ya que, según detalló, mientras el precio del aceite de soja se sitúa en 1.030 dólares por tonelada, el de algas asciende a 400 dólares.

La investigadora del Instituto Nacional de Tecnología del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil, Claudia Teixeira, hizo hincapié en que de este tipo de cultivo, frente a los tradicionales, se obtiene una mayor productividad en una menor superficie de cultivo.

Por su parte, el catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla, Miguel García, aseguró que por el momento no se comercializa, aunque ya hay empresas que están invirtiendo en este proyecto, y explicó que en España su cultivo es más propicio en zonas de mayor luz solar y en estanques, debido a que se encuentran en un medio líquido.

Asimismo, el presidente de Global Green Solutions, Doug Frater, apuntó que el mayor desafío de esta investigación es la inversión necesaria para llevarlo a cabo porque requiere mucha energía, agua, además de equipos de extracción, entre otras cosas.

Los pobladores del lago Texcoco (México) y de otras zonas del Chad se han alimentado durante años de productos hechos a partir de una de estas algas y son muchas las especies adecuadas para la obtención de biocarburantes, como la Chlorella vulgaris o la Scenedesmus dimorphus.

Según la información facilitada por Global Energy, en condiciones favorables las algas pueden duplicar su masa en cuestión de horas, así mientras que una hectárea de soja produce unos 500 litros de biodiésel, una hectárea de algas puede llegar a producir más de 40.000 litros de biocombustible al año.

También destacan que crecen a gran velocidad, son cultivadas en cuestión de días y contribuyen a reducir las emisiones de CO2, ya que lo absorben y eliminan oxígeno.

A través de la fotosíntesis son capaces de constituir las sustancias que utilizarán para su propio crecimiento como hidratos de carbono, ácidos grasos, proteínas y vitaminas y en sus membranas es donde acumulan los ácidos grasos, los productos de reserva y los metabólicos.

Estos ácidos grasos son las sustancias que más interesan a la hora de valorar si una u otra especie es interesante para la producción de biodiésel.