MOSCU (EFE).- Rusia estimó hoy en diez años el plazo necesario para restaurar la población de esturión, pez del que se extrae el apreciado caviar negro, uno de los manjares más caros del mundo.

 

'El esturión está al borde de la extinción. Se puede pronosticar una mejoría en dos o tres años, pero no habrá un cambio radical hasta dentro de una década', aseguró Andréi Kraini, director de la Agencia Federal de Pesca de Rusia, citado por la agencia oficial Itar-Tass.

El funcionario citó la legislación vigente en Irán, actualmente el mayor productor mundial, donde el contrabando de esturión está castigado con la pena capital.

'No estoy pidiendo su imposición. Pero los esturiones son reliquias que han vivido en la Tierra durante 30 millones de años.

No me gustaría ser testigo de su extinción', dijo.

Kraini adelantó que el Gobierno aprobará este año una ley sobre el monopolio estatal tanto de la cría del esturión como el procesamiento de sus huevas y la comercialización del caviar.

Las autoridades rusas confían que a la recuperación de la especie contribuya también la ley promulgada en 2007 que estipula la eliminación del caviar de contrabando y que previene su legalización por los cazadores furtivos.

Además, Kraini citó la aparición de nuevas piscifactorías para la reproducción del esturión en las regiones de Kaluga y Riazan, y próximamente en San Petersburgo.

Según estadísticas oficiales, en torno al 95 por ciento de la producción de caviar de esturión ruso es ilegal, lucrativo negocio que superaría los mil millones de dólares.

En los años 80 del pasado siglo la Unión Soviética producía anualmente más de mil toneladas de caviar negro -Rusia apenas produce siete- y pescaba 30.000 toneladas de esturión, mientras que ahora sólo alcanza las 1.200 toneladas.

La caza furtiva y la sobreexplotación también han conducido a un aumento espectacular de los precios: cien gramos de caviar cuestan en torno a los mil dólares en Rusia, un 20 por ciento más que en otros países.

El presidente ruso, Vladímir Putin, se ha puesto a la cabeza de la lucha contra el contrabando de las huevas del esturión del Caspio, de donde procede el 90 por ciento de la producción mundial.

La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES) levantó a principios del pasado año la prohibición de exportar las huevas del esturión del Caspio.

Según expertos rusos, a principios del siglo XX se capturaban 40.000 toneladas de esturiones al año, mientras a principios de ese siglo no se superan las 600 toneladas.

El esturión, que puede llegar a pesar una tonelada, necesita, en ocasiones, hasta 25 años para alcanzar la madurez sexual y algunas especies únicamente se reproducen cada 3 ó 4 años, con lo que combatir su extinción no es tarea fácil.

En los últimos años, debido a la carestía y la escasez del caviar negro, se ha popularizado el rojo, que se extrae del salmón que desova en los ríos siberianos, especialmente en el Amur, frontera natural entre Rusia y China.