Desde el aceite de hígado de bacalao hasta los ácidos grasos omega-3 presentes en el salmón, el consumo de pescado viene recomendado por los médicos, pasados y actuales, por los efectos beneficiosos que ejerce sobre la salud. La UE, deseando dar a conocer en toda Europa las virtudes del consumo de productos pesqueros, ha venido financiando varios proyectos de investigación sobre las ventajas de comer pescado y marisco.

 

SEAFOODplus constituye el proyecto de mayor envergadura que haya patrocinado la UE en este sector. Se trata de un proyecto único integrado en investigación pesquera, o mejor dicho, una cartera de proyectos, ya que engloba veinte estudios diferentes. Tiene como objetivo estratégico reducir los problemas de salud de los consumidores y elevar el nivel de calidad y seguridad sanitaria de los productos alimentarios. Con una aportación de la Comisión Europea de 14,4 millones de euros, el proyecto SEAFOODplus, bajo la dirección del Profesor Torger Børresen, del Instituto danés de Investigación Pesquera, se centrará en mejorar el uso de productos derivados, garantizar la responsabilidad ética de la acuicultura y promover la personalización de productos.

SEAFOODplus va por buen camino, habiendo registrado una serie de avances importantes, entre otros campos, en la resolución de la temida intoxicación alimentaria causada por el consumo de marisco. El Profesor Børresen describe cómo los investigadores detectaron una nueva bacteria productora de histamina. El descubrimiento hace posible evitar la intoxicación por histamina en productos pesqueros.

Hasta hace poco, según explica el Profesor Børresen, se pensaba que enfriando el pescado con hielo se podía prevenir el crecimiento de bacterias productoras de histamina. «Sin embargo, cada año se siguen registrando casos de intoxicación por histamina a pesar de las medidas de enfriamiento. Esto es así porque se ha pasado por alto una bacteria muy importante», comentó a Noticias CORDIS el Profesor Børresen.

«La encontramos nosotros y la bautizamos con el nombre de "Morganella psychrotolerance [psicrotolerancia]". Ha sido aceptada oficialmente como bacteria», indica. Los investigadores, una vez estudiado el modelo de crecimiento de la bacteria, determinaron el método de envolver y almacenar el pescado para la inhibición total de la bacteria.

El equipo de investigadores se encuentra trabajando, además, en la validación de métodos dirigidos a evitar la aparición de otras enfermedades causadas por el consumo de marisco. Asimismo, está diseñando técnicas analíticas rápidas para la detección, en bivalvos (moluscos), de virus patógenos humanos, como norovirus y virus de la hepatitis A, con el fin de evitar contaminaciones.

Los científicos del proyecto SEAFOODplus han desarrollado, además, un nuevo concepto de acuicultura de peces con un alto nivel constante de selenio, al que se le atribuyen propiedades anticancerígenas, según afirma el Profesor Børresen.

No sólo eso, sino que el equipo del proyecto ha definido nuevos métodos para garantizar la trazabilidad de los productos a lo largo de la cadena de producción y comercialización de productos pesqueros, pudiendo remontarse el consumidor hasta la explotación o hasta el mismo pez. Ahora bien, el Profesor Børresen insiste en que, para mejorar la confianza y bienestar del consumidor, es prioritario conocer sus demandas y expectativas.

El enfoque de cadena es importante en cuanto que ayuda a comprender en qué momento deben centrarse los esfuerzos de investigación y cómo pueden facilitar información clave al consumidor. Con él se reducen los problemas de salud y aumenta el bienestar general.

Bajo la lupa de los científicos están lo mismo los peces capturados que los de cultivo y el marisco. El proyecto se centra en el pez como pescado, «lo que no obsta a que, atentos a la responsabilidad de la producción, trabajemos únicamente con especies provenientes de explotaciones con gestión sostenible», asevera el Profesor Børresen.

La disminución de la población de peces ha venido ocupando al consorcio del proyecto. De hecho, el descenso de las reservas ha tenido como consecuencia la insuficiencia de peces secundarios para alimentar los peces de granja. El Profesor Børresen recomienda prestar especial atención a este problema, si lo que se pretende es desarrollar la acuicultura.

«En estos proyectos buscamos desarrollar nuevos conceptos de alimentación animal cuya composición óptima se obtenga combinando reservas de peces secundarios en constante disminución con fuentes vegetales», explica el coordinador de SEAFOODplus. «Un objetivo muy importante de la iniciativa es averiguar el impacto de la composición alimentaria en los rasgos de calidad del producto pesquero final; para ello, estamos intentando mapear el efecto de la composición alimentaria en la expresión génica.» El equipo está investigando, además, la regulación del apetito mediante el estudio del sistema endocrino en relación con la digestión.

Las fábricas de tratamiento de pescado generan, actualmente, grandes cantidades de «residuos». Pues bien, los investigadores de SEAFOODplus estudian la forma de aprovechar los desechos para mejorar los subproductos procedentes del tratamiento tradicional de pescado y para la extracción de compuestos de valor farmacológico contra el cáncer.

Se ha desarrollado una estrategia de comunicación dirigida a transmitir a los consumidores las ventajas para la salud del consumo de pescado. La mejora de la salud del consumidor pasa también por la aplicación de un conjunto de recomendaciones para la reducción de la obesidad en la población infantil y joven.

Expertos de asociaciones de consumidores y periodistas trabajarán con el equipo de SEAFOODplus en la confección de folletos y prospectos publicitarios, completando la campaña en la prensa escrita, radio y televisión. Se organizarán cursos y seminarios de divulgación de los logros y resultados previstos de SEAFOODplus a colectivos y profesionales, tales como dietistas, docentes y organizaciones de consumidores.

«Cada uno de los veinte proyectos que componen SEAFOODplus, siendo éste un conjunto articulado de estudios individuales, ofrece un marco integrado de investigación a través de acciones y pilares, con lo que se materializa un enfoque de investigación homogéneo en toda la cadena alimentaria», indica el coordinador.

Aglutina a universidades, grandes industrias y pequeñas y medianas empresas (PYME). La participación de PYME es digna de especial mención: y es que en un sector muy competitivo, según afirma el Profesor Børresen, SEAFOODplus ha sido capaz de aunar a un buen número de PYME innovadoras y punteras. El interés de la industria ha ido en aumento conforme ha avanzado el proyecto. «Como resultado de ello se ha establecido una nueva forma de afiliación, registrándose las empresas como Asociadas de SEAFOODplus», dijo.

Ahora bien, ¿cuál será o puede ser el papel de SEAFOODplus en Europa una vez concluido el proyecto? Será significativo. Así lo apuntan los avances del proyecto y el tremendo deseo de éxito del equipo.

Por su parte, el Profesor Børresen está convencido de que el impacto del proyecto se hará patente en el crecimiento del consumo de productos pesqueros en muchos países europeos. Pero hay más: «Entre las muchas aplicaciones industriales se encuentran la obtención de productos pesqueros reestructurados de alto contenido nutritivo, el diseño de productos acuícolas personalizados y la mejora del bienestar animal en las explotaciones», anunció.

Para más información, consulte:
http://www.seafoodplus.org

Fuente: CORDIS