(Europa Press).- Los caladeros de moluscos del litoral malagueño permanecen cerrados después de que las toxinas PSP y DSP que arrastra la llamada marea roja afectasen a las costas de la provincia desde el pasado viernes día 11.

 

Así, se prohíbe la pesca de marisco en toda la costa, ya que puede afectar a todas las especies, desde almejas, a coquinas, chirlas, mejillones o conchas finas, entre otras.

En este sentido, el presidente de la Cofradía de Pescadores de Málaga, Juan Antonio Haro, informó de que a una semana de que se detectasen las toxinas en las aguas malagueñas las especies estaban "bien" y que se encontraban con niveles de 80 miligramos sobre 100, "que es el máximo permitido", pero que en estos momentos "están disminuyendo los niveles". En estos casos, la toxina afecta a los moluscos, ya que al ser filtradores de agua almacenan la contaminación en su organismo.

"En situaciones como ésta se intensifica la analítica, tanto la del agua como la de las propias especies, para cuando comience a reducirse el PSP poder seguir faenando y comercializándolo", añadió Haro, quien recordó que este problema se detectó hace dos semanas y por ello se llegó a la determinación de cerrar los caladeros, ya que "ya estaba muy alto el índice de la toxina en el agua".

Incógnita. No obstante, en cuanto a las ayudas que puedan recibir los pescadores afectados, aproximadamente 300 en toda la provincia de Málaga y unos 150 barcos, apuntó que hasta que no pasen los 21 días que marca la Ley en estos casos no se puede tener derecho a una ayuda diaria. "Lo que queremos es que se elimine y que los bivalvos vivos se autodepuren ya", añadió.


Por otro lado, en cuanto al tiempo que puedan permanecer las aguas del litoral malagueño afectadas por la marea roja, aseguró que no se sabe "nunca" los días que puede tardar en irse y, como consecuencia, desaparecer las toxinas del agua. "Lo que quisiéramos es que se pudiese pescar ya de nuevo", expuso finalmente el Juan Antonio Haro.