(La Voz de Galicia).- Los vecinos y colectivos que rechazan el Plan Acuícola de la Xunta han comenzado a recibir respuesta a las alegaciones presentadas ante la Consellería de Pesca, pero, tal como habían avanzado ya hace semanas responsables de ese departamento, está siendo negativa.

 

Así ha ocurrido con las formuladas por algunos vecinos de Arou, que basaban su rechazo a la instalación de una planta en esa zona de Camariñas en -entre otras muchas razones- el hecho de tratarse de un lugar incluido en la Red Natura y considerar que no está justificado el carácter supramunicipal del plan y que el suelo rústico de especial protección no admite esos usos.

 

Sin embargo, desde la Consellería de Pesca, afirman que «ni la Rede Natura 2000 ni otras figuras de protección implican normativamente la inviabilidad de las instalaciones de acuicultura» e, incluso, apuntan que la existencia de algunas plantas en esos espacios justifica su ampliación: «Hay que valorar positivamente o incremento da actividad productiva en las zonas degradadas, frente á alternativa que supondría crear nuevos espacios en zonas de litoral virxes», recoge la respuesta firmada por la propia titular del departamento, Carmen Gallego.

La conselleira sostiene también que el hecho de que el plan afecte a 18 ayuntamientos justifica sobradamente su carácter supramunicipal y que la legislación sí recoge específicamente la acuicultura como una de las actividades válidas para el suelo rústico.

También reitera el potencial del crecimiento de este sector como alternativa al agotamiento de las pesquerías tradicionales y asegura -frente al argumento de que peces como el rodaballo precisan de importantes cantidades de pienso elaborado con biomasa oceánica para alimentarse- que «debe terse en cuenta a alta eficiencia de los piensos de peces en este sector, muy superior a las obtenidas en otras actividades ganaderas».
Los beneficios

La conselleira de Pesca rechaza las estimaciones a la baja que los vecinos hacen sobre el número de empleos que supondrán las plantas, pero asegura que «los beneficios sobre a población, en todo caso, no pueden evaluarse exclusivamente en términos de empleo» y que «una actividad puede generar mucho empleo y al mismo tiempo resultar insostenible, o viceversa».

Además, defiende que «afirmar que los supuestos beneficios que obtienen las empresas situadas en Galicia, con independencia da su naturaleza jurídica, no repercuten sobre a economía galega carece del más mínimo fundamento económico».

En sus alegaciones, los vecinos de Arou también reclamaban a la Xunta que «regularice a situación das empresas do sector que carecen de permiso de vertido» pero la consellería replica que dichas autorizaciones «exceden el ámbito del Plan y de las competencias del órgano administrativo que lo promueve».

Reunión con un abogado

Al respecto, el presidente de la asociación de vecinos de Arou y patrón mayor de Camelle, Xosé Xoán Bermúdez, anunció ayer que están preparando una reunión con un abogado para que explique a los vecinos los detalles de las alegaciones y los pasos que pueden dar para seguir oponiéndose al plan acuícola de la Xunta.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es