SANTIAGO (Reuters).- La productora de salmones chilena Aguas Claras, perteneciente a uno de los mayores conglomerados del sector en el país, dijo el lunes que cerró una de sus plantas debido a las fuertes protestas de trabajadores de la firma que buscan mejoras salariales.

 

Según la firma, unos 900 empleados de Aguas Claras se encuentran en un proceso de negociación colectiva e iniciaron una paralización de sus faenas con tomas también en centros de cultivos y un muelle.

"Hemos resuelto ejercer el derecho legal de cierre, dado que no existen las mínimas condiciones de seguridad para el resto de los trabajadores y los bienes de la empresa," dijo Aguas Claras en un comunicado en su página de internet.

Aguas Claras es propiedad del conglomerado Antarfish, controlado por Aqua Chile, la mayor productora de salmones del país. Chile es el segundo productor mundial de salmones detrás de Noruega.

"Somos 1.000 trabajadores que estamos movilizados, queremos conversar pero un cambio sustantivo en la oferta," dijo Ricardo Casas, presidente de la Federación de Trabajadores de Industrias Pesqueras, citado por el vespertino La Segunda.

Los trabajadores exigen un sueldo base de unos 746 dólares, más un bono de producción y cobertura de salud, además de realizar una negociación colectiva con otros sindicatos de la firma.

Sin embargo, la justicia local fallo en favor de la firma y que ésta sólo negocie con los trabajadores que legalmente se encuentran en proceso de negociación colectiva.

Aguas Claras consideró en su última propuesta salarial un reajuste de 5,6 por ciento en los sueldos, reajuste en bonos de producción y otros beneficios.

Los empleados se enfrentaron a la policía local en anteriores manifestaciones y los choques han terminado con varios manifestantes heridos.