(El Comercio).- El sector camaronero de El Oro no se recupera de los efectos del virus de la mancha blanca (‘white spot’). Solo el 30% de las hectáreas de camarón, que bordean las 30 000, están habilitadas para el cultivo, el resto sigue seco. Además, el índice de mortalidad del crustáceo se mantiene sobre el 80%, es decir, por cada 10 camarones sembrados se mueren ocho, cuando lo aceptable es registrar menos de la mitad.

 

A pesar de que el precio de la libra de camarón en el mercado externo supera los USD 4, los productores no se arriesgan a sembrar en su totalidad. Existen camaroneras orenses que tienen sembradas por hectárea apenas 60 000 larvas, cuando lo normal son 150 000.

Solo ocupan la mitad de sus extensiones. El primer efecto fue la disminución en la producción por hectárea, de 1 000 a 150 libras.

El desplome de este sector productivo orense se debe a que hasta el momento no ha podido controlar el virus de la mancha blanca, aunque la virulencia de la enfermedad bajó debido al invierno. Sin embargo, la variación del clima afectó nuevamente a las piscinas, con un leve rebrote del virus. Esto dio inseguridad a los productores, pues sus piscinas son muy diversas y ello hace difícil el control de la enfermedad.

Otra razón es la falta de capital operativo que se requiere para reiniciar la siembra. Cada hectárea necesita USD 500 de inversión inicial, sin incluir los gastos que ocasione el virus. Frente a eso, la recuperación promedia los USD 1 200 por cosecha del producto .

Marco Román, gerente de la empresa Poza Linda, en Machala, ve la causa principal del retraso de la recuperación del sector en la falta de centros de investigaciones y monitoreo de las camaroneras.

“Con una inversión de USD 2 millones en investigaciones constantes a escala  nacional, para mejorar las larvas y su ciclo productivo, sería suficiente. Con eso se evitaría perder cada año por este virus cerca USD 300 millones en ingresos por las exportaciones”.

Comparte la idea Eduardo Zambrano, director de la Cámara de Productores de Camarón orense, pero confía en la recuperación productiva .

Fuente: http://www2.elcomercio.com