Por: María Eugenia González
(Diario Financiero).- Aunque hasta ahora la premisa ha sido permanecer en silencio y cuadrados bajo el alero de su asociación gremial, SalmonChile, lo cierto es que al interior de la industria las aguas no están tan tranquilas.

 

Hay voces que señalan que el gremio no está actuando necesariamente en bloque, pese a las declaraciones públicas del presidente de SalmonChile, César Barros. Es lo que se vio en el seminario “Chile y Noruega, productores mundiales de salmónidos líderes con objetivos comunes”. En la oportunidad, uno de los dueños de AquaChile, Víctor Hugo Puchi, dijo que el virus ISA, “ha afectado a una empresa más que a la industria”, puntualizando que la mayoría de los brotes y casos sospechosos corresponden a Marine Harvest. Lo dijo sin tapujos, en un encuentro donde estaban presentes altos representantes de la industria, y destacando en primera fila el gerente general de la noruega aludida, Torben Petersen.

Al interior de la industria, reconcen algunos ejecutivos, no han caído nada bien estas intervenciones individuales. Otro episodio que tampoco les agradó fue cuando el presidente de Pesquera Yadrán, Felipe Briones, mencionó en una de sus declaraciones a la prensa que “hubo muchas empresas que se entusiasmaron con los resultados, pero éstos no son sostenibles en el tiempo”.

Pero el episodio que ha mantenido a cada uno cuidando su parcela ha sido la huelga en Aguas Claras. Mientras la consigna parece ser “callar”, porque nadie quiere que se repita en sus empresas el ambiente de hostilidad que ha primado en la planta de AquaChile desde hace más de 10 días; en el resto de las firmas del sector aseguran que el conflicto se limita sólo a un problema puntual de AquaChile. “Mantenemos buenas relaciones laborales con los trabajadores”, y advierten que no van a pronunciarse sobre el asunto para no “refregarles en la cara sus problemas”, comenta un actor de la industria.

En todo caso, advierten que el problema, más que la negociación, es que se está buscando instrumentalizar la situación para promover cambios en la ley de subcontratación. Además, los ejecutivos saben que enfrentarán sus propias negociaciones colectivas, pero dicen no tener “miedo” puesto que, al menos, en las firmas de capitales extranjeros, las condiciones laborales están bajo estándares internacionales . De hecho, uno de los puntos que Marine Harvest tratará con especial énfasis en el proceso de reducción de personal –donde saldrán más de 1.000 trabajadores- son las indemnizaciones para evitar abrir otro frente de conflicto.

Más dificultades

Con todo, al interior de la industria sabían que este año no sería fácil, principalmente, por la relevancia que fueron tomando los temas ambientales relacionados con enfermedades como el Caligus y el virus ISA. Estos afectaron dramáticamente las operaciones de Marine Harvest, quien ya anunció la reducción de sus operaciones en la zona y baja en sus resultados.

Por otro lado, las relaciones laborales siempre han sido un tema sensible para el sector, el que se esfuerza en destacar los 50.000 empleos directos que genera en la región de Los Lagos. Sin embargo, la huelga en Aguas Claras ha sido la “gota que derramó el vaso”. La presencia de personajes ajenos a la industria, como el dirigente del cobre Cristián Cuevas, y las movilizaciones violentas que incluyeron la toma de la planta de Calbuco y de varios centros de cultivo, son situaciones poco frecuentes.

También caló hondo el informe de la mayor organización sindical de Noruega, LO, entidad que tras visitar el país, entregó una serie de apreciaciones sobre las relaciones laborales en empresas noruegas en Chile, una de las cuales fue que “el Estado noruego debe participar de manera más activa en Mainstream, donde es dueño del 43,5% de las acciones”.

En otro frente, la industria también ha tenido que lidiar con una nueva campaña de ONG ambientalistas que siempre mantienen en la mira al sector. Esta vez, bajo el slogan “Sin miedo contra la corriente” de Fundación Terram fue lanzada con “bombos y platillos” en la cuna de la industria, Puerto Montt.

Quizás lo que más duele al sector, es que ésta se ha desarrollado con una amplia difusión en medios escritos y radiales de la zona, además de gigantografías en las calles sureñas, las que precisamente se enfrentan a las de la campaña de la SalmonChile “Alimentamos el sur”.

Pero no todo se ve negro, en la industria destacan esfuerzos como los diálogos de la salmonicultura, que encabeza la WWF, o la mesa laboral que lleva trabajando dos años y que está pronta a entregar su informe final, en el que han participado representantes del sector privado, los trabajadores y el gobierno.

Fuente: http://www.diariofinanciero.cl