Escrito por Dr. Felipe C. Cabello
Miembro Correspondiente, Academia Chilena de Ciencias
Miembro Honorario, Academia Chilena de Medicina
Instituto de Chile
Fuente: El Clarín

Con interés he seguido en la prensa la gran preocupación de los parlamentarios de la Décima Región  por los problemas sociales y económicos que estarían generando y generarán en el futuro las complicaciones biológicas y ambientales que  limitan de forma importante el continuo desarrollo de la acuicultura del salmón en esa región. A pesar de la carencia de información fidedigna y oficial existente, la lectura de la prensa nacional y extranjera indica claramente que el desarrollo de esta actividad en la Décima Región ha sufrido grandes pérdidas económicas debido a las enfermedades infecciosas que hacen peligrar el normal desarrollo de esta industria en esta área geográfica.

 

Por ejemplo, la prensa noruega ha indicado en más de una ocasión que los problemas biológicos y sanitarios de la industria son de tal magnitud que probablemente requerirán del abandono de la Décima Región como sitio preferente de esta actividad y que ésta migrara a las regiones XI y XII, a pesar de las incógnitas biológicas, técnicas y económicas que este traslado implicaría para la subsistencia de la industria. La misma prensa noruega ha señalado que expertos norteamericanos que han visitado Chile  recientemente han descrito como calamitosas las condiciones sanitarias de la industria del salmón en la Décima Región,  como asimismo han señalado  falencias claras y graves omisiones en la regulación y el control de ella por los organismos gubernamentales chilenos.

Como científico he seguido desde hace algún tiempo el desarrollo de estos problemas biológicos  de la industria que encuentran sus raíces en las imperfectas condiciones sanitarias y la falta importante de control científico y técnico con que se ha desarrollado la industria en la Décima Región. Es por esta razón  que me ha llamado la atención que en la discusión de estos problemas en Chile estén ausentes de ella estos contenidos científicos y técnicos necesarios para analizar esta situación y prevenir un empeoramiento ella. Situaciones similares a éstas se han producido en la industria del camarón y de la pesca en otros países y la solución y prevención de ellas han pasado por la aplicación y el desarrollo de ciencia y tecnología para solucionarlas, tanto por el gobierno como por la industria.  La situación de crisis por la que atraviesa la industria en la Décima Región era totalmente prevenibles si se hubiesen aplicado en su momento las oportunas medidas sanitarias y las correcciones necesarias de probada eficacia en la prevención y el tratamiento de estos problemas. Por ejemplo, creo que la Comisión de la Cámara de Diputados que estudió estos problemas hace un tiempo atrás perdió una oportunidad dorada para investigar y exponer los graves problemas sanitarios de la industria, manifestado entre otras cosas por el gigantesco e innecesario uso preventivo de antibióticos que no hacen más que exacerbar una situación de enfermedades infecciosas en la industria ya de hecho critica.

Como tan bien lo expresara el ya fallecido Profesor y Premio Nobel estadounidense en física Richard Feynman, uno de los miembros de la comisión de expertos que analizara la explosión de la malograda estación espacial Challenger por fallas técnicas, "para tener éxito en el desarrollo de una tecnología con bases científicas (como la acuicultura del salmón), el análisis de realidad debe estar por encima de las relaciones públicas, ya que la naturaleza no puede ser engañada". Desgraciadamente la impresión que queda de los análisis de la situación de la acuicultura del salmón en la Décima Región publicados en la prensa en el país es que tanto los representantes de la industria de la acuicultura del salmón, las autoridades del ejecutivo y del parlamento, algunos académicos y en general la prensa, están mas preocupados de las relaciones públicas, como decía el Profesor Feynman, que de las realidades causantes de esta critica situación. Parafraseando al Profesor Feynman uno podría decir de la situación de la acuicultura del salmón en Chile, que no puede desenvolverse una actividad moderna de la magnitud económica de ella, usando en su desarrollo y en su regulación criterios científicos y técnicos anticuados,  que ignoran los mínimos preceptos modernos de como debe prevenirse, controlarse y tratarse la variedad de enfermedades infecciosas de peces que la asolan.

En resumen, situaciones como esta solo pueden ser prevenidas y tratadas si tanto la industria como el gobierno, que debiera velar por el desarrollo moderno y sostenible de la industria y por la protección de las fuentes de trabajo de miles de personas, estén dispuestos a invertir el capital y el esfuerzo necesario para la corrección drástica de sus innumerables y elementales problemas sanitarios. La corrección de los problemas sanitarios de la industria no solo es necesaria para el desarrollo sustentable de ella sino que también para la protección del ambiente, el cuidado de la salud de peces silvestres y otros animales marinos y terrestres y también para la protección de la salud de la población humana. Esta correcciones aparecen también como urgentes y necesarias para evitar la trágica repetición de estos problemas en las Regiones XI y XII hacia donde la industria se esta moviendo para dejar atrás y escapar de los problemas biológicos que han sido generados en la Decima Región por las falencias sanitarias ya mencionadas.
            
Pudiera parecer extraño que se abogue por la introducción de conceptos científicos y técnicos a la discusión de un potencial problema social y económico como el expuesto por los parlamentarios de la Décima Región.  Sin embargo, es indudable que en diversos países la  ciencia y la técnica benefician a la sociedad toda, solamente cuando existe un dialogo fluido entre los diversos estamentos que la componen. El dialogo entre los científicos y los técnicos y los representantes de la comunidad son una de las características de una democracia ágil y moderna y consonante con los intereses de la mayoría de la población. En el caso que discutimos este diálogo y el análisis de la realidad con parámetros científicos y técnicos más que con  declaraciones de relaciones públicas aparece como fundamental para proteger la economía de la Décima Región y el trabajo y el bienestar de miles de personas y de sus familias.
            
Artículos científicos y de difusión ya publicados y basados en la información disponible en la literatura científica internacional y en la escasa  información acerca de estos problemas existentes en Chile ya habían previsto algunos de los serios problemas por los cuales atraviesa el entorno marino y la industria acuícola de la Décima Región y han bosquejado algunas medidas para prevenirlos y tratarlos. Sin lugar a dudas existe a nivel mundial un gran acopio de información científica y técnica sobre esta materia y su estudio y su aplicación a la situación chilena aparece como necesaria y urgente para resolver la problemática situación de enfermedades infecciosas de la acuicultura del salmón en la Décima Región y  para prevenir con ello el potencial descalabro social y económico provocado por esta crisis  y temido por los trabajadores y por los parlamentarios de la región.  Lo que está en juego es demasiado esencial para ser dejado solamente en las manos de personeros que pretenden disimular la realidad con seguidillas de declaraciones y muestras de preocupación aparente que ignoran las bases científicas y tecnológicas de la crisis.   

Fuente: http://www.elclarin.cl