(EFE).- La acuicultura es un sector en expansión que genera unos 3.000 empleos directos y alrededor de 10.000 puestos de trabajo indirectos en España, según se expuso hoy en un encuentro internacional sobre esta actividad que se celebra hasta mañana en la localidad alicantina de Santa Pola.

 

Una veintena de expertos del arco mediterráneo asiste a estas jornadas con el fin de estudiar el desarrollo de una acuicultura sostenible y respetuosa con el entorno marino, organizadas por el Centro para la Cooperación del Mediterráneo de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), con el apoyo de la Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos de España (APROMAR).

En la reunión se ha puesto de manifiesto la expansión de este sector, sobre todo en España, país que, junto a Grecia, Italia, Francia y Turquía, es una de las principales potencias del Mediterráneo en materia de acuicultura.

El profesor del departamento de Ciencias del Mar y Biología Aplicada de la Universidad de Alicante (UA) Pablo Sánchez dijo a Efe que la acuicultura crea en España unos 3.000 puestos de trabajo directos y 10.000 más indirectos.

Un importante porcentaje de esas colocaciones es ocupado por mano de obra procedente de la pesca que, ante los problemas por los que atraviesa la actividad pesquera, considera que la acuicultura tiene más posibilidades laborales.

A este respecto, Sánchez precisó que la acuicultura, a pesar de su desarrollo, 'nunca' será un sector 'sustitutivo' de la pesca, ya que, en su opinión, ambas actividades se deben compaginar y, al mismo tiempo, 'han de ser sostenibles'.

Respecto a las ponencias del encuentro sobre la acuicultura, entre hoy y mañana se impartirán diversas experiencias de sostenibilidad, como el caso de Noruega.

Este país, según Sánchez, es 'emblemático' en cuanto a la regulación ambiental, al contar con una regulación 'estricta y potente' que le convierte en 'un buen modelo a seguir' en el Mediterráneo.

También se analizarán, entre otras cuestiones, la definición de indicadores sostenibles y la conveniencia o no de concentrar las jaulas marinas.

Sobre este último asunto, Sánchez señaló que 'los empresarios no quieren que estén concentradas porque, ante un virus que pueda expandirse, la concentración de jaulas es más peligrosa', y creen que la dispersión 'reparte riqueza' y evita 'problemas de saturación'.

El profesor de la UA destacó que los empresarios del sector son 'los primeros concienciados en ser bastante rigurosos con el entorno', porque saben que son 'los primeros perjudicados' si su actividad afecta negativamente al medio marino.

Las conclusiones que se alcancen en este encuentro se publicarán en un libro que editará el Centro para la Cooperación del Mediterráneo de la UICN, que cuenta con la subvención del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.