SANTIAGO (Europa Press).- Un equipo de investigadores de la Facultad de Biología de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) ha logrado 'resultados positivos' en una batea experimental para engordar erizos de mar con el objetivo de disminuir el tiempo necesario para que alcancen la talla comercial.

 

Un equipo de investigadores de la Facultad de Biología de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) ha logrado 'resultados positivos' en una batea experimental para engordar erizos de mar con el objetivo de disminuir el tiempo necesario para que alcancen la talla comercial.

Según el investigador responsable de este proyecto, Manuel Rey Méndez, en la actualidad el cultivo del erizo de mar es 'poco rentable desde el punto de vista económico', pues tiene 'un precio bajo en la primera venta en fresco' y 'lleva mucho tiempo conseguir individuos de talle comercial, entre tres y cuatro años', aunque se trabaja para reducirlo.

Manuel Rey Méndez lamentó que, a pesar de que 'Galicia es la comunidad que tiene una mayor producción de erizo', se aprecia 'un descenso notable en las poblaciones debido a que hubo una explotación enorme en los últimos años'.

Los investigadores también desarrollan una iniciativa centrada en la caracterización genética del erizo de mar con poblaciones naturales de Galicia, Asturias y Canarias, financiada por el Plan Nacional de Cultivo Marino del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación con las comunidades para impulsar la acuicultura.

REPOBLAR LA COSTA.

El objetivo del cultivo de esta especie es repoblar las zonas de la costa que están sometidas a una sobreexplotación, tanto en Galicia como en Asturias y Canarias. En una primera fase el proceso se realiza en el laboratorio, en concreto en el Centro de Investigacións Mariñas (CIMA), dependiente de la Consellería de Pesca, en la planta de cultivos de la que dispone en Ribadeo (Lugo). Desde allí provee al equipo de la USC de los juveniles antes de incorporarlos al medio marino.

La Universidad compostelana dispone de una batea experimental en la Ría de Muros y Noia que funciona desde principios de los años 90, donde los erizos son sometidos a distintas dietas para su engorde. Además de conseguir que logren antes la talla comercial, la mortalidad del recurso en las condiciones de la batea es muy baja.

Según el profesor Rey, varias empresas de alimentación dedicadas a la transformación del erizo ya mostraron su interés en los resultados de este proyecto, debido a los problemas que existen en la actualidad para extraer este recurso marino.