Antonio Ramírez Castillo (*)
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¿Por qué son tan reducidos los ingresos por  exportaciones pesqueras y tan altos los índices de hambre y desnutrición; si tenemos el mar más rico del planeta?

 

En el Perú se desembarcan entre 7 y 10 millones de toneladas métricas de pescado en promedio casi todos los años, anchoveta en un 90% y lo restante entre jurel, caballa, pota, merluza y otros. Después de la China, estos volúmenes nos convierten en la nación con mayores desembarcos pesqueros a nivel mundial; sin embargo los ingresos provenientes por exportaciones de harina y aceite de pescado básicamente, reportan un pico histórico de 1, 700 millones de dólares en el año 2006, mientras que los ingresos generados por la acuicultura a nivel mundial se acercan a los 100 mil millones de dólares.

¿Qué está pasando? Acaso la acuicultura no se nutre de la harina de pescado y en ella ampara sus inmensas ganancias, no es verdad que Perú abastece en casi un 50% las necesidades de China, el primer país productor de peces de acuicultura en el mundo. Para no irnos tan lejos, recientes reportes nos indican que las exportaciones chilenas de salmón y trucha crecieron en el 2007 en un 2 y 3% en volumen respecto del año 2006  y que como consecuencia, el valor de sus exportaciones sumó 2,241.71 millones de dólares, con un volumen que alcanzó las 397.039 toneladas métricas, tal y como lo precisa el informe de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile (SalmonChile). Consiguientemente es una industria que en los últimos años ha crecido a altas tasas y se encuentra en pleno proceso de consolidación y su crecimiento se equipara al de otras grandes
industrias representando cerca del 25% de las exportaciones chilenas de alimentos y da trabajo a más de 53 mil chilenos de las regiones de Araucania, los Lagos y el Aysen.

El mercado y la producción acuícola de las especies nuevas y viejas
 
La producción del camarón y los consumidores tanto en el oeste, como en el este, siguen incluyendo al camarón como parte de sus dietas y las exportaciones siguen creciendo a nivel mundial. Los países asiáticos como China, India y Bangladesh producen el 86 % del camarón cultivado (ASEAN – Asociación de Naciones del Sureste de Asia).

La producción de Salmón y Trucha continúan su ritmo de crecimiento; con una industria del Salmón cada vez más consolidada, esperándose que la disciplina de las grandes compañías eviten las conmociones del exceso de suministro experimentadas en el pasado. El sea bass ó lubina/robalo y el seabeam, soportes de la acuicultura europea por décadas, se encuentran nuevamente en boga y la consolidación en lo que respecta al sector parece estar cosechando beneficios para sus productores.

Mientras tanto, el bacalao, el turbot o rodaballo, la cobia y el barramundi se abren paso lentamente al nivel superior de la
acuicultura de peces de escama, la producción de pangasius y tilapia están en plena expansión y acaparando mercados alrededor del mundo; un rango de otras especies vienen mostrando niveles promisorios de crecimiento.-especies tales como el halibut ó fletan, el red drum o cortinón ocelado, el sablefish o bacalao negro y el kampachi – es muy probable que más de uno de ellos estarán en la línea de combate de "la revolución azul".

Tendencias De Producción

La acuicultura mundial ha crecido enormemente durante los últimos 50 años, pasando de una producción de menos de un millón de toneladas a comienzos del decenio de 1950 a 48,1 millones de toneladas en 2005; una tasa media de crecimiento anual de 8,8 %. La producción actual alcanzó un valor en la explotación de 70 300 millones de USD, el cual aumenta considerablemente a medida que los productos obtenidos circulan por la cadena de comercialización hasta los consumidores. A este respecto, 32,4 millones de toneladas, el 67,3 %, se produjeron en la República Popular China y el 22,3 % en el resto de la región de Asia y el Pacífico. La contribución de Europa occidental fue de un 4,2 % con 2,0 millones de toneladas (por valor de 6 200 millones de USD), mientras que la Europa central y oriental fue de 270 000 toneladas, o el 0,6 %. América Latina y el Caribe y América del Norte contribuyeron con el 2,9 % y el 1,3 %, respectivamente. Finalmente, la producción del Cercano Oriente y África del Norte y el África subsahariana representaron el 1,2 % y el 0,2 %, respectivamente, del total para 2005. Además de la producción pesquera, las actividades de acuicultura en 2005 produjeron 14,8 millones de toneladas de plantas acuáticas por
un valor de 7 100 millones de USD. La gran mayoría de la producción de plantas acuáticas (el 99,8 %) provenía de Asia y el Pacífico.  

Finalmente para todos es conocido que la pesca tradicional o extractiva ha alcanzado en el mundo sus niveles máximos de producción y la acuicultura representa la única forma de colmar ese déficit. Para el Perú en especial, esto representa una extraordinaria ventaja competitiva por la riqueza de su mar, sus cuencas hidrográficas, espejos de agua y además, por ser el primer abastecedor mundial de harina y aceite de pescado.

En reciente reunión a nivel ministerial realizada en Roma, el 19 de Noviembre de 2007, se ha anunciado que el mundo demandará en el año 2030,  37 millones de toneladas adicionales de pescado para mantener los niveles actuales de consumo, debido al aumento continuo de la población.

Hoy en día, cerca del 45 por ciento de todo el pescado para el consumo humano –un total de 48 millones de toneladas-, procede de piscifactorías. Para el  2030, el incremento de dos mil millones de personas de la población mundial significará que la acuicultura necesitará producir cerca del doble de la cantidad citada, 85 millones de toneladas de pescado anuales, tan solo para mantener los niveles de consumo per capita actuales. Es por eso, que el desarrollo ulterior de la acuicultura debe ser una nueva prioridad en la agenda del desarrollo internacional y serán necesarias decisiones políticas adecuadas sobre el uso de recursos naturales como el agua, la tierra, semillas y forrajes, así como una gestión medioambiental responsable para sostener y mejorar el crecimiento de la acuicultura, ya que no solo ayuda a reducir el hambre y la desnutrición al proporcionar alimentos ricos en proteínas, ácidos grasos, vitaminas y minerales, también mejora la seguridad alimentaria al crear empleos y hacer aumentar los ingresos. En Asia por ejemplo la acuicultura da empleo de forma directa a unos 12 millones de personas.

Por ello es necesario que el gobierno de Perú en un esfuerzo sin precedentes, articule a la administración pesquera estatal, a empresarios e inversionistas y a las instituciones académicas a trabajar en la construcción de un "plan de acción" y a la elaboración de estrategias de desarrollo del sector acuícola dirigida a liberar su potencial de crecimiento, garantizando al mismo tiempo, la sostenibilidad ambiental, los requisitos sanitarios más exigentes y la formación de masas críticas de profesionales para el desarrollo de tecnologías de punta para la generación de más empleos.

Conocidos los escenarios de crecimiento de la población y de un incremento de consumo de pescado en un 50% en la UE, que hoy requiere de la importación de 3 millones de toneladas de productos de mar y que para el 2025 se elevará a 12 millones. No hay lugar para más demoras para la puesta en marcha de un agresivo plan de acción y de estrategias de desarrollo, más si sabemos que la captura de pesca extractiva de anchoveta en nuestro mar viene observando un continuo descenso. Ha llegado el momento de especular con su sostenibilidad estableciendo cuotas de captura no mayores de los 5 millones de toneladas y en especial remover a las actuales autoridades de PRODUCE.
 
(*) Ex Director Ejecutivo de FONDEPES