AROUSA, España
Fuente: Faro de Vigo

Los científicos, como avanzó ayer FARO DE VIGO, han descubierto los marcadores genéticos que permiten diferenciar al mejillón gallego. A través del ADN, e incluso después de ser cocido o enlatado en salsa, puede decirse si el molusco procede de las rías gallegas, de Italia, Grecia, Chile o Nueva Zelanda. Con ello, explica Ramón Dios, será posible "perseguir el fraude" y acabar con la picaresca en el etiquetado del "mejillón de Galicia" o del "mejillón elaborado en Galicia", que no es lo mismo. Y todo gracias a la labor desarrollada por el Consello Regulador Mexillón de Galicia, que él preside, la Consellería de Pesca y la Universidade de A Coruña.

 

- ¿Cómo se desarrolló, y en qué consiste, el proyecto de diferenciación genética?
- Lo que se hizo fue recoger muestras de mejillón en diferentes partes del mundo, desde China a Chile, pasando por Francia, Nueva Zelanda, Andalucía, Italia o Dinamarca. Las muestras pasaron a integrar un banco propio en el que identificar a cada tipo de mejillón con sus marcadores genéticos. ¿En qué consiste? Pues no soy un científico, y además tampoco conviene desgranar el sistema de análisis porque estamos pendientes aún de que se aprueben las patentes, pero básicamente lo que se ha logrado es un sistema que nos permite diferenciar e identificar a todo el mejillón del mundo, incluso después de estar transformado. Esto resulta vital para Galicia, pues nuestro mejillón es el mejor, y ahora, con el ADN, evitaremos que otros países se aprovechen de la imagen y calidad de nuestro mejillón.

- Parece un paso muy importante....
- Lo es. Cuando llegamos al Consello nos marcamos como objetivos la consecución de la Denominación de Origen Protegida, que se ha logrado, y potenciar el departamento de I+D. En aquel momento el Consello tenía en plantilla cuatro personas. Entendimos que había que intensificar la investigación propia del sector, por eso doblamos el capital humano y ahora tenemos a ocho profesionales desarrollando importantes proyectos. La actuación estrella era, sin duda, conseguir marcadores genéticos de todos los mejillones del mundo, y esto también se ha logrado, gracias al doctor Ren Shiang Lee. No obstante, tenemos en marcha otros proyectos de investigación importantes, sobre todo los referidos a la toxina y la depuración del molusco.

- ¿Cómo repercute en el sector el control del ADN?
- Uno de los problemas con el que nos encontramos siempre es el de las toxinas, y llevamos demasiados años de retraso en cuanto a investigación propia del sector en esta materia. El hallazgo de los marcadores genéticos demuestra que aportando fondos propios para proyectos de I+D podemos alcanzar grandes logros.

- ¿Este avance en I+D hubiera sido posible sin el apoyo de la consellería?
- Está claro que el apoyo de la Administración está resultando determinante, y en el proyecto de control del ADN la financiación corre a cargo de Pesca en un 100%, pues la conselleira entendió desde el principio que era prioritario poder diferenciarnos, y así se está haciendo. Prueba de ello es que en estos momentos tenemos esa diferenciación gracias a la DOP y, ahora, con los marcadores genéticos, que nos permitirán luchar contra el fraude indicando cuál es mejillón gallego y cuál no. Pero, aún agradeciendo ese apoyo, es necesario, y esa es una asignatura que tenemos pendiente, que los productores nos concienciemos de que es imprescindible aportar fondos propios para apoyar económicamente estas líneas de investigación con las que plantar cara a los competidores. Hay que convencer a la gente de que somos un sector moderno y de que, por tanto, hay que apostar el I+D, la promoción y la apertura de nuevos mercados.