BOGOTÁ (EFE).- Un laboratorio universitario de Bogotá probó el efecto letal de los herbicidas glifosato y paraquat en una investigación con cuatro especies de peces de importancia en la acuicultura colombiana, informaron hoy fuentes del centro docente.

 

El estudio fue realizado por investigadores del Laboratorio de Toxicología Acuática de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia, precisó el servicio de prensa de la institución, que indicó que los especialistas 'comprobaron los efectos nocivos' de ambos productos.

El glifosato es el herbicida usado en Colombia para erradicar los cultivos de matas de coca, mediante la aspersión aérea, en tanto que el paraquat, considerado como uno de los doce pesticidas más tóxicos del mundo, es empleado de manera extensiva por los campesinos para combatir las malezas.

La investigación se hizo en los acuarios del centro científico con ejemplares de tilapia, yamú, bocachico y cachama blanca, todas ellas especies de río, que 'fueron expuestos durante 96 horas a concentraciones sub-letales de glifosato en su forma comercial (Roundup), entre 10 y 30 partes por millón, y a concentraciones altas, entre 45 y 90 partes por millón'.

El director del Grupo de Toxicología Acuática y Ambiental, Jaime Fernando González, dijo a la misma fuente que el bocachico y el yamú fueron las especies 'más susceptibles a la acción' del glifosato, aun en concentraciones bajas, al presentar 'alta mortalidad'.

Mientras, la tilapia resistió más los efectos del herbicida, al morir sólo cuando se la expuso a concentraciones más altas.

González explicó que los peces mueren luego de presentar 'signos nerviosos y dificultad respiratoria'.

'Al estar en el fondo, algunos peces subían con rapidez a la superficie como queriendo salir del acuario', dijo el científico, y apuntó que 'a veces nadaban sobre su eje, o si estaban en la superficie, se dejaban caer pesadamente al fondo'.

Una medición de la enzima acetilcolinesterasa -que está presente en el tejido nervioso, la sangre y el plasma, entre otros- les permitió establecer a los investigadores que 'bajaba o aumentaba repentinamente su actividad'.

'Esta enzima es la encargada de hacer que las células nerviosas entren en un estado de reposo ante los impulsos', explicó la fuente, y advirtió de que 'si no fuera así, el organismo se agotaría'.

El investigador González dijo que 'observaron que el glifosato, tanto en concentraciones bajas como altas, alteraba la enzima llevando a que la transmisión de impulsos fuera continua, de ahí los síntomas nerviosos de los peces'.

Los responsables del estudio concluyeron que la respiración de los peces también presentó cambios de importancia, por cuanto la mayoría de los animales buscaba oxígeno en la superficie de los acuarios, y dijeron que lo que más les llamó la atención fue que la sangre de estos animales se volvía oscura.

'Notamos que el Roundup causa oxidación en el hierro de la hemoglobina, fenómeno conocido como estado de metahemoglobina o sangre achocolatada, que conlleva a que el individuo no pueda captar oxígeno y respirar adecuadamente', explicó González.

El glifosato, como el paraquat, causó oxidación de los lípidos de las membranas celulares, lo que, según la fuente, ocasiona la muerte de las células.

En los experimentos con paraquat, dijo el mismo científico, 'luego de 96 horas, las membranas de los peces, constituidas principalmente por lípidos, empezaron a deteriorarse como reacción al compuesto químico, que las fue oxidando'.

'Al ir perdiendo su integridad, se altera el equilibrio a lado y lado de las mismas', agregó González, y señaló que 'el paso siguiente a esa oxidación es la muerte celular'.

El centro universitario indicó que los resultados de esta parte de la investigación corroboran otros hechos con 'biomodelos animales, terrestres y acuáticos', algunos de los cuales advierten también de 'efectos tóxicos en seres humanos que han estado expuestos al herbicida (paraquat)'.