(La Voz de Galicia).- Ya lo ha dicho la FAO (la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación): a mediados de este siglo pesca y acuicultura pesarán lo mismo en el abastecimiento de productos marinos para consumo humano.

 

Quizá sea eso lo que esté impulsando a los armadores a tomar posiciones para el nuevo ciclo y la razón por la que una sociedad hasta ahora completamente volcada en la pesca extractiva, como es Puerto de Celeiro, esté pensando ya en hacer sus pinitos en el campo de la acuicultura.

La agrupación, a través de su centro tecnológico, se ha ofrecido para realizar las pruebas reales del proyecto denominado Articuiltura, en el marco del que se ha creado una estructura alternativa que permitirá cultivar pescados y moluscos en mar abierto, fuera del abrigo de las rías. Aunque está a la espera de que la Consellería de Pesca dé la autorización para realizar los ensayos, Puerto de Celeiro prevé experimentar a partir de julio con esa instalación, compuesta por tubos de polietileno de alta densidad articulados que ofrecen flexibilidad para construir bateas, plataformas flotantes, long-lines (cuerdas de cultivos) o jaulas.

En principio, los planes pasan por instalar una batea para cultivar moluscos y una jaula circular cerrada con una red para engordar especies piscícolas. Técnicos de Puerto de Celeiro que participan en el proyecto puntualizan que es Pesca la que determinará finalmente la variedad con la que se puede experimentar, pero en un principio se pretende sumergir en la batea mejillón, almeja y ostra plana e introducir en la jaula ejemplares de dorada o lubina, dado que las instalaciones no son adecuadas para el cultivo de peces planos.

Entre la dorada y la lubina

Los expertos pensaron en la dorada porque es una especie más resistente que la lubina -cuyo crecimiento se vería seriamente limitado a causa de la temperatura de las aguas gallegas- y mucho más económica, sobre todo teniendo en cuenta que, al tratarse de un cultivo experimental, el producto que resultase de esas pruebas no podría ser comercializado.

En principio, las dos estructuras estarán instaladas hasta diciembre. Si realmente las pruebas dan resultado eso permitiría a Puerto de Celeiro embarcarse «nunha actividade complementaria á principal, a pesca artesanal, coa finalidade de diversificar a produción», reza un comunicado lanzado por el consorcio de empresas gallegas que participan en el proyecto Articuiltura: Técnica de Envases Pesqueros (Tepsa) Plásticos Ferro y Puerto de Celeiro.

Las instalaciones se colocarán a la entrada de la ría de Viveiro, en la ensenada de San Xoán, el margen más expuesto a las inclemencias del tiempo. Se enclavarán en el denominado polígono A, un área en la que ya hace años se intentó cultivar mejillón, solo que se hizo con una batea tradicional que acabó completamente destrozada por la acción del viento y el mar.

Exceso de bateas

El proyecto Articuiltura está financiado con casi 400.000 euros por la Consellería de Innovación. De tener éxito, no solo permitirá a los armadores de Celeiro diversificar su actividad, sino que también será un primer paso para resolver el problema la masificación de bateas dentro de las rías, con los beneficios que eso conlleva: «Un menor impacto visual y una menor contaminación ecológica», explica Mar López-Leitón, del centro tecnológico de Celeiro.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es