Por: Azucena González San Martín
El Mercurio , Chile

A un año de asumir la presidencia de SalmonChile, César Barros repasa los duros conflictos laborales que ha vivido su industria y los planos resultados que se esperan para este año.

 

"Ha sido mucho más trabajo del que yo tenía presupuestado", dice César Barros, sin quejarse por lo ardua que ha sido su labor al mando de SalmonChile, el gremio de las empresas salmoneras.

A un año de asumir la presidencia del SalmonChile, dice que no hay cómo dar proyecciones de cuál será el impacto del ISA, pero niega que la situación esté fuera de control.

Sí reconoce que del tema se conoce muy poco a nivel mundial y, por lo mismo, explica que el gremio está trabajando en un plan para cambiar los esquemas de zonificación de los cultivos, homologando la experiencia de Noruega.

-Da la sensación que estamos en un escenario muy incierto y, por tanto, los efectos en la industria podrían ser graves...

"Podrían ser. Si uno no toma las medidas, el tema puede escalar. Hasta ahora no ha sido así, pero igual hay una enorme preocupación y yo creo que es importante en que trabajemos con el Gobierno con una sensación de urgencia y rapidez". "Lo que hacen los noruegos, que es lo que estamos tratando de hacer aquí, es convivir con el bicho razonablemente."

-¿Qué falta por hacer?

"Los noruegos tienen su producción mucho más espaciada y nosotros la tenemos muy aglomerada. Ellos tienen como en mil kilómetros lineales lo que nosotros tenemos como en 300".

"Vamos a tener que tomar medidas relativamente rápido para también promover un distanciamiento para dispersar nuestra producción".

"Es un trabajo que hay que hacer en forma urgente con el Gobierno porque todo nuestro sistema de concesiones de alguna forma ha sido poco apto para promover esa distanciación espacial".

-¿Puede ser retroactivo?

"No. Pero se pueden poner incentivos. En base a incentivos las empresas pueden reagruparse vía compras. Estamos hablando seriamente con Sernapesca y el Ministerio de Economía".

-¿Esta medida puede implicar una eventual pérdida de volúmen?

"Obviamente que puede provocar distintos grados de estrés, pero lo que no podemos permitir es tener un ambiente productivo que no entregue la suficiente inmunidad ante este tipo de eventos. Hoy es esto, mañana puede ser otro. Frente a la amenaza de que esta cosa se desmaneje, es mucho más grande ese costo que cualquier otro".

-Esta medida suena a algo que han promovido las organizaciones ambientalistas...

"Las ONG en Chile han sido sumamente poco propositivas. No les voy a dar ni un mérito a las ONG, en nada. Lo único que hacen es desprestigiarnos. Ellos no quieren tener una mejor salmonicultura, son enemigos de la salmonicultura".

-¿Qué cambios normativos implicará y en qué plazo estará la propuesta definitiva?

"Lo primero es agilizar la transacción de concesiones. Que las empresas puedan comprarle al vecino y que se armen clusters de un mismo propietario que pueda hacer tratamiento unificado por zona. Por otro lado, dar incentivos económicos para que los que están aglomerados paguen más y los que no, paguen menos. Yo diría que durante el primer semestre tendremos una propuesta".

-¿Cuántas negociaciones colectivas vienen y qué tan preocupados están que se repita lo que pasó en Aguas Claras?

"Varias decenas. Y yo creo que la industria le está dando una clase a Chile: por un lado Marine Harvest (MH), con sindicatos razonables están solucionando muy bien su tema, sin violencia, dentro de la ley. Y por otro lado Víctor Hugo Puchi dio una lección que con la violencia no se juega. Con los violentos no hay negociación, ni conversación".

-¿Con qué proyecciones está trabajando la industria en retornos para este año?

"La expectativa es plana. Pero si Marine Harvest tiene pensado bajar 20% su producción, si no crecemos nada, quiere decir que las empresas que no son MH, siguen creciendo".

-¿Cómo evalúa el manejo del tipo de cambio por las autoridades?

"No hacer nada es una irresponsabilidad. Por sus frutos los conoceréis".

-¿Qué espera del segundo tiempo del Gobierno?

"Va a ser más malo que el primero".