(La Jornada de Oriente).- Aunque Puebla se ha caracterizado por tener un consumo de pescado por debajo de la media nacional, en los últimos meses la tendencia ha cambiado ya que este sector ha crecido dos veces más que el promedio del país, según señaló el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR), Alberto Jiménez Merino.

 

Lo anterior se debe principalmente a tres factores: promoción para incrementar el consumo de pescado fresco, mayor disponibilidad de especies piscícolas en las comunidades rurales así como un menor crecimiento en los precios del pescado fresco en relación con otros productos.

Muestra de ello son los resultados de la Primera Expo Acuícola Poblana 2008, que se llevó a cabo el fin de semana pasado en el zócalo capitalino, en donde los productores superaron la meta al vender 1.6 toneladas de pescados –trucha, tilapia, bagre y carpa–, logrando una derrama económica de 190 mil pesos.

Jiménez Merino destacó que la “acuacultura” aprovecha la disponibilidad de agua en zonas rurales, lo que ofrece la oportunidad de mejores ingresos para las familias; por ello la dependencia ha estado impulsando el uso de jaulas flotantes para la cría de las especies piscícolas en los cuerpos de agua naturales, ríos, lagos, lagunas y arroyos. En este sistema los peces no sólo se alimentan con las plantas y animales que se encuentran de manera natural, sino que tienen una alimentación especial que favorece su crecimiento.

La producción de peces en una actividad rentable; prueba de ello es la producción de trucha en Chignahuapan, Zacatlán y Huauchinango, donde los productores en esta temporada de cuaresma han colocado expendios en la orilla de la carreteras, con muy buena respuesta comercial.

Otro recurso importante para la cría de peces son los jagüeyes, construidos básicamente para la retención y el almacenamiento de agua destinada al uso pecuario o para riego de pequeñas superficies, tal es el caso de Ahuehuetitla, Totoltepec de Guerrero y San Pedro Yeloixtlahuaca, en donde los campesinos están produciendo carpa y mojarra.

El funcionario aseguró que la SDR vigila muy de cerca todo el aspecto sanitario, de alimentación y control de la población piscícola, ya que el número de peces que se pueden reproducir depende de la capacidad del estanque y del agua, para evitar sobrepoblación o subutilización del espacio, que puede ocasionar pérdida de crías.

Fuente: http://www.lajornadadeoriente.com.mx