Algunas especies de algas tienen almacenes ricos de aceite, lo que los convierte en una fuente de combustible alternativo. Sin embargo, el crecimiento en la superficie hace difícil que la luz solar llegue al fondo impidiendo de esta forma el crecimiento algal y afectando la utilidad potencial de esta especie.

 

Con fondos de USTAR, Utah State University (USU) ha contratado a investigadores para resolver este problema y para convertir a la acuicultura de algas en una alternativa viable para la producción de combustibles.

“Mira la región nor-centro. Tenemos alimentos y combustibles compitiendo por los mismo recursos naturales, lo que causa el incremento de precios del maíz” informó Jeff Muhs del Oak Ridge National Laboratory en Tennessee. El proyecto financiado por la USTAR permite que tres escuelas de la USU, agricultura, ciencia e ingeniería, se unan para resolver el problema.

“Para resolver los problemas de hoy, se necesitan de estas disciplinas diferentes” dijo Ned Weinshenker, vicepresidente de USU. “En los biocombustibles, queremos concentrarnos en la tecnología que no use las fuentes de alimentos existentes” destacó Weinshenker.

Fuente: Salt Lake Tribune