(La Nación). Autoridades británicas y la transnacional de alimentos Findus confirmaron oficialmente este viernes que el salmón contaminado con cristal violeta, que fue detectado en diciembre en el Reino Unido, provenía de Chile.

 

Autoridades ambientales y sanitarias británicas, así como una empresa transnacional del rubro, informaron que provino de “compañías chilenas” el salmón contaminado con el agente químico cristal violeta, cuya presencia fue detectada en diciembre de 2006 en un muestreo de productos vendidos en los principales supermercados de Londres e Irlanda. A este agente químico se le atribuyen efectos cancerígenos y su uso está prohibido en la Unión Europea.


La muestra, que entre 249 análisis fue “la única que arrojó positivo”, según detalló la autoridad sanitaria británica, se refiere a una partida de brochetas de salmón procesadas en Tailandia por la transnacional de alimentos Findus, elaborada, según la autoridad británica y la propia transnacional, con salmón cultivado chileno.


Hasta el viernes pasado no se conocía públicamente la confirmación oficial de que el salmón cuestionado era de origen chileno. Salmón Chile, la asociación que agrupa a la mayoría de los salmoneros locales, al ser informada de esta situación por LND declaró: “Salmón Chile ratifica que ninguna de sus empresas asociadas utiliza cristal violeta en ninguna etapa de sus procesos productivos, y que las empresas fabricantes de alimento para salmones radicadas en Chile, tampoco lo hacen”.


En diciembre de 2006, Salmón Chile había ya descartado esta situación, pero en aquella ocasión afirmó también que “en ningún momento la Agencia de Estándares de Alimentos del Reino Unido (FSA) ha sugerido siquiera que el salmón contaminado proviene de Chile”. Eso hasta el viernes, cuando la mala noticia fue confirmada.
Haciendo uso del Acta de Libertad de Información británica (FOI), el Departamento de Medio Ambiente, Alimento y Asuntos Rurales del Gobierno del Reino Unido (DEFRA) comunicó el viernes pasado a través de su organismo dependiente, Directorio de Medicina Veterinaria (VMD), que “el país de origen es Chile, y el embalaje declara que se trata de salmón cultivado”.
La información fue entregada al representante para Europa de la organización Pure Salmon Campaign (PSC), Don Staniford, por Maggie Green, gerente de operaciones de la Unidad de Supervigilancia de Residuos de la VMD. La misma información fue confirmada luego a Staniford por Dawn Greener, de la misma unidad de la VMD.


La última información oficial de VMD, fechada 16 de febrero de 2007, agrega que el Gobierno chileno fue informado oficialmente el 15 de enero de 2007 que el origen del salmón contaminado era chileno.
La misma Green informó a Staniford que “sin embargo, nosotros hemos retenido los documentos chilenos de importación y hemos redactado, a partir de la Lista de Información de Muestras, los nombres de las compañías cultivadoras, productoras y los números de registro de productores. La documentación de exportación de Chile a Tailandia, relativa a esta muestra, indica que el envío consiste en lotes de más de una compañía cultivadora. Esta documentación que registra las compañías involucradas fue proveída voluntariamente a VMD por una tercera parte”.
En otro párrafo, Green aclara que esta “tercera parte” es Findus UK, vale decir, la oficina de la transnacional de alimentos en el Reino Unido.


En todo caso, el mismo organismo del Gobierno británico hizo ver que no entregaría el nombre de la o las compañías chilenas involucradas. “Habiendo tenido en cuenta el punto de vista de la tercera parte [Findus] y en concordancia con el Código de Práctica de Regulaciones de Información Ambiental 2004, a nuestro juicio esta revelación podría afectar sus legítimos intereses económicos y la probabilidad de que estas y otras compañías entreguen información voluntaria en el futuro”, explica en su última comunicación con PSC.


REINO UNIDO E IRLANDA
Sin embargo, la confirmación de Findus de que el origen del salmón era chileno había ya sido aclarada en una carta de Greener a Staniford del 21 de diciembre de 2006, donde afirma que ha “recibido un correo electrónico de la oficina de Findus en el Reino Unido, confirmando que el país de origen del salmón es Chile”.
En la misma comunicación, Greener agregó que “la información que tenemos es que el salmón fue cultivado en Chile, procesado en Tailandia, y luego exportado al Reino Unido”.


La presencia del agente químico prohibido en brochetas del salmón elaborado por Findus fue detectada el 12 de diciembre de 2006 por la Agencia de Estándares de Alimentos del Reino Unido. Estos productos estaban siendo comercializados en los supermercados londinenses Tesco y Farm Foods, y por Dunnes Stores en la República de Irlanda. De inmediato, la partida de brochetas fue retirada de los supermercados y los clientes fueron advertidos.
La existencia del químico cristal violeta en estos productos Findus fabricados –según el Gobierno británico– con salmón cultivado en Chile, también fue pesquisada por el Departamento Europeo de Alimento Seguro de la Unión Europea. Éste, a través de su Sistema de Alerta Rápida para Alimentos, reportó el 12 de diciembre de 2006 como “sustancia cristal violeta no autorizada en brochetas de salmón congelado”, sindicando como país de origen a Tailandia, lugar donde el producto fue procesado.


En una declaración de diciembre, Findus admitió el hecho y añadió que, a pesar de que las unidades de brochetas afectadas fueron cinco, se tomó la decisión de retirar todas las partidas del producto de los supermercados.


AUTORIDAD PESQUERA
A requerimiento de LND, en Chile el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) entregó una copia del correo electrónico fechado el 30 de enero de 2007. En éste, la jefa del Departamento de Sanidad de este servicio, Cecilia Solís, responde a Maggie Green la comunicación del 15 de enero de 2007 del VMD al Gobierno de Chile, citada anteriormente.


En su misiva, Solís señala: “Estamos muy preocupados con la información sobre la detección de cristal violeta en salmón procesado en Tailandia ‘cultivado en Chile’. Por favor, ¿podría entregarme más información acerca de la trazabilidad de este producto, para afirmar que el salmón fue cultivado en Chile?”.


A través de la información de trazabilidad se logra determinar todo el recorrido que el salmón hizo hasta llegar a los puntos de venta, tanto en Chile como en el extranjero, desde el inicio del cultivo mismo (ovas, centros de agua dulce en que se cultivan, tipo de alimentación, agentes usados en el cultivo, paso posterior al agua de mar, cosecha, paso por planta procesadora, comprador-importador, y destino final en el comercio).


Hasta la fecha, Sernapesca dice no conocer el nombre de la o las empresas chilenas que estarían, según la autoridad británica, involucradas en este caso. Igualmente, Sernapesca comunicó a este diario que tanto el cristal violeta como el verde malaquita –agentes químicos antihongos utilizados en los procesos de curtiembres y fábrica de telas, y también, según sospechan las autoridades europeas, en el cultivo de salmones chilenos– no cuentan con registro sanitario o “con autorización para su uso terapéutico en especies acuícolas en Chile, por lo que su comercialización para este fin no está autorizada”.


A la vez, la autoridad nacional pesquera certificó que no tiene antecedentes que puedan indicar el posible uso de estos productos en el cultivo de salmón en Chile. “El Servicio Nacional de Pesca es el responsable de dicha fiscalización”, agregó la autoridad chilena.


ALERTAS POR VERDE MALAQUITA
El mismo Departamento Europeo de Alimento Seguro de la UE alertó en su momento a los consumidores, a través de su Sistema de Alerta Rápida para Alimentos, de que al menos en nueve oportunidades, entre el 9 de julio de 2003 y el 11 de agosto de 2004, Holanda y el Reino Unido reportaron partidas de salmón “cuyo país de origen es Chile” contaminadas con el agente químico prohibido verde malaquita.


De acuerdo a esta institución, el verde malaquita fue detectado en cuatro oportunidades el 9 de julio de 2003. Textualmente se indica: “Notificado por Holanda: producto, salmón atlántico congelado; razón de la notificación: verde malaquita; país de origen: Chile”. Otras tres alertas emitidas por la misma autoridad de la UE sostienen que el 12 de agosto de 2003 Holanda reportó la existencia de verde malaquita en “salmón atlántico congelado cuyo país de origen es Chile”. El 10 de noviembre de 2003, el Sistema de Alerta Rápida de la UE también comunicó que el Reino Unido había notificado la presencia de verde malaquita en salmón chileno. La última advertencia es del 11 de agosto de 2004 y proviene de Holanda.
El médico veterinario Cristián Pérez, representante en Chile de la organización internacional Pure Salmon Campaign (PSC), afirmó a LND que “para nosotros es un tema de transparencia, de acceso al derecho a saber por parte de los consumidores. El Pure Salmon Campaign no está en contra de la producción de salmón, sino que estamos por una producción limpia sin uso de sustancias prohibidas y donde se respeten los derechos laborales de los trabajadores”.


A su vez, el médico veterinario Juan Carlos Cárdenas, director del Centro Ecocéanos, organismo miembro del PSC, dijo que “los ciudadanos chilenos exigimos conocer el o los nombres de la o las compañías que enviaron materia prima contaminada a Tailandia. Esperamos que las autoridades sanitarias chilenas actúen transparentemente”.


Ambos criticaron la decisión británica de no revelar los nombres de las empresas chilenas involucradas y coincidieron en que Sernapesca “perfectamente puede saber quiénes son, sin que los ingleses lo digan”.


Fuente: http://www.lanacion.cl